El Sevilla derrota al Barça y lo llena de dudas (4-1)
El Barcelona ya tiene semana negra esta temporada. El miércoles, el golpe de realidad: la derrota contra el PSG en la Champions en un partido que el equipo español se tomó como una oportunidad de dar un golpe en la mesa frente al campeón, y en el que se vio muy inferior. Cuatro días después, el Sevilla dio continuidad a la depresión azulgrana y le venció con claridad, con goleada final, incidiendo en sus defectos y haciéndole perder el liderato. Además, justo antes del parón por selecciones, que seguro se le va a hacer muy largo al conjunto catalán.
El Sevilla, un equipo históricamente poderoso en casa, estaba en crisis ante los suyos, pero se resarció por todo lo alto con el primer triunfo. La resaca europea le pudo afectar al Barcelona, pero el planteamiento de Almeyda también desmontó a los azulgrana. Con balón, los andaluces no se andaban con mucha retórica: pase largo del portero, Vlachodimos. Sin la pelota, mucha agresividad, persecuciones prácticamente hombre a hombre para recuperar y salir rápido. Le hizo mucho daño al Barcelona en una primer parte que pudo acabar con una goleada muy sonada. Szczesny paró el tiro de Saw y Romero, muy sacrificado en la presión, desperdició un par de ocasiones clarísimas, hasta que por fin acertó.
Fue el 2-0, en una salida rápida en la que el Barça se quejó de una posible falta previa de Suazo a Koundé. Antes, también se había quejado del penalti que Alejandro Muñiz señaló tras revisar en la pantalla por un forcejeo de Araujo y Romero. Se molestaba por el árbitro el equipo visitante, pero el problema principal estaba en el juego. No conseguía conectar líneas y los intentos de Pedri, siempre con una sombra, con Agoumé primero y con Mendy en la segunda parte, no salían. Vargas desbordaba, lo mismo que Alexis, exfutbolista del Camp Nou que marcó la pena máxima. Cada balón dividido era para el Sevilla ante un rival desbravado. Hasta el minuto 43 no consiguió generar una ocasión el Barça, pero Vlachodimos pudo en el mano a mano con Rashford. No consiguió detener el siguiente tiro del británico, justo antes del descanso. Obtuvo mucho premio el Barça para lo mal que jugó en el primer tiempo.
Ese tanto parecía oro para el equipo de Flick, que se ha acostumbrado a remontar... Hasta que al final se quemó. Mejoró la imagen, pero el Sevilla no le perdió la cara al partido. Cuando fallaron las fuerzas en los hispalenses, llegaron los recambios. Mantuvo la intensidad alta, pese al calor que hacía un 5 de octubre. Tuvo un primer empuje el Barça que aguantó su oponente. Y tuvo un segundo en el que le tocó resistir: ni de penalti consiguió marcar Lewandowski, lo que hubiera supuesto el 2-2. Estuvo flojo el polaco y desaparecidos futbolistas como Dani Olmo, que sigue en un bache, o Ferran Torres.
Al Barça le faltó juego y banquillo. Las bajas de Fermín, Lamine y Raphinha dejaron a Flick con pocos recursos para refrescar el ataque. Roony salió con tanta decisión como bisoñez. Se le ve la habilidad en el regate, pero está verde. Tuvo el gol en un par de ocasiones, especialmente en una en la que el movimiento fue muy bueno, pero el remate de infantil. Las carreras y los córners sacados por Rashford tampoco fueron el camino esta vez.
Se volvió a crecer el Sevilla y en el tramo final, después de la resistencia, golpeó de nuevo con dureza a la contra. Romero y Adams llevaron el resultado al sitio justo por los méritos de uno y otro y lo convirtieron en un suplicio para el Barcelona.
