El Barça debía aprender de la derrota del PSG, pero no lo hizo. El Sevilla, como el PSG, volvió a cortar la correa de transmisión, la alimentación del equipo (
Pedri-De Jong) y el canario redujo a la mitad (de 100 a 50) sus actuaciones con balón. El equipo de
Flick volvió a recibir dos goles en los últimos minutos y el técnico dejó en el campo hasta el final a
Lewandowski y
Olmo cuando ninguno de los dos tuvo su mejor día. El polaco no chutó ni en una sola ocasión entre los tres palos aunque disparó cuatro veces. Las mismas que
Roony que sí vio portería en tres ocasiones aunque no colocó la pelota y tiró por el centro. Pero ofensivamente fue de lo mejor, aunque entró en el minuto 79.
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