El restaurante Blossom , del chef Emiliano Schobert, inicia una nueva etapa desde lo más alto —literalmente—: la última planta del Museo de Málaga, en el Palacio de la Aduana. El espacio, con vistas abiertas a la Alcazaba, el puerto y el Paseo del Parque, se convierte en el nuevo escenario de una cocina que ha situado a Málaga en el mapa gastronómico internacional. Blossom, que en 2024 obtuvo su primera estrella Michelin , vuelve a abrir sus puertas con una propuesta más madura, un entorno espectacular y una promesa clara: mantener la emoción en el plato. El proyecto de interiorismo, firmado por el estudio malagueño Lago Interioriza , ha transformado el espacio en un entorno de mayor amplitud, confort y elegancia. La sala mantiene un aforo similar al del local anterior, pero con mejoras notables: una bodega de alto nivel, un mobiliario renovado y una terraza panorámica que se perfila como una de las más privilegiadas de la ciudad. Con capacidad futura para 25 comensales , el restaurante apuesta por una experiencia íntima, casi artesanal. La terraza ofrece una perspectiva inigualable de Málaga: desde la frondosidad del parque hasta la Alcazaba, con el Mediterráneo como fondo escénico. «Queríamos que el entorno formara parte del relato gastronómico», explican desde el equipo. El horario de apertura será de martes a sábado, tanto en almuerzos como en cenas, permaneciendo cerrado los domingos y lunes. La reapertura llega acompañada de d os nuevos menús degustación, que reflejan la evolución conceptual del chef. El Menú Esencia, de nueve pases, estará disponible únicamente en almuerzos (140 euros por persona; maridaje 85 euros). Es una versión condensada de su cocina, una lectura más directa que reúne los platos emblemáticos del restaurante y permite comprender la identidad de Blossom en un formato breve pero intenso. El Menú Confluencia , de quince pases, disponible tanto en almuerzos como en cenas (220 euros por persona; maridaje 110 euros), es la propuesta más ambiciosa. Hace honor a su nombre: una confluencia de técnicas, productos y culturas, con guiños a la Patagonia natal del chef y al Mediterráneo que inspira su presente. Cada paso funciona como un eslabón en una historia donde la técnica y la emoción van de la mano. Formado en Argentina, donde fundó El Obrador Escuela de Arte Culinario en Bariloche, Emiliano Schobert representó a su país en dos ediciones del Bocuse d'Or, la competición culinaria más prestigiosa del mundo. Desde su llegada a Málaga en 2019, ha desarrollado una cocina profundamente personal: precisa, técnica y en constante evolución. En Blossom, el chef argentino ha encontrado su voz: una fusión contemporánea que une el territorio malagueño con influencias internacionales, siempre a través del producto local y la temporalidad. Su cocina es un ejercicio de reflexión y equilibrio, donde cada ingrediente cuenta algo y cada técnica tiene un propósito. Con esta reapertura, Schobert recupera su casa y eleva su discurso culinario a un nuevo nivel, literal y simbólico. Desde las alturas del Museo de Málaga, Blossom reafirma su compromiso con la ciudad, su equipo y la excelencia gastronómica.