El Cabildo Catedral ha anunciado en la tarde de este miércoles, en un comunicado, que ha presentado esta mañana ante la Delegación Territorial de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía en Córdoba la primera fase del proyecto reformado para la restauración de la zona afectada por el incendio del pasado 8 de agosto en la Mezquita-Catedral. El objetivo de esta primera intervención, de las dos etapas en que se dividirá este proyecto, se centra en la restitución de las cubiertas de las capillas de San Nicolás de Bari , de la Anunciación (su techo se vino abajo, muy afectado por las llamas) , del Espíritu Santo y del vestíbulo de la puerta de San Nicolás (punto en el que se originó el fuego), así como en la reparación de una pequeña parte de la cubierta de la capilla del Baptisterio. Este primer bloque de trabajos tendrá un presupuesto de 204.795 euros, que serán sufragados íntegramente por la institución capitular. A partir de este momento, corresponde a la Delegación Territorial de Cultura de la Junta la aprobación de esta primera fase del plan de restauración. Quedará un segundo, en el interior del templo -los principales daños se sufrieron en el oratorio de la Anunciación-. El objetivo del Cabildo es que a mediados de 2026 está joya arquitectónica no tenga ninguna huella de lo sucedido en agosto. Las obras de la primera etapa se localizan en la nave 1 del edificio , concretamente en las cubiertas de cinco espacios compuestos por cuatro capillas y el vestíbulo de la puerta de San Nicolás, que afectan a un total de diez intercolumnios de la ampliación de Almanzor. La longitud de la zona a restaurar es de 31 metros de largo por 6 de ancho . Las partes de estas cubiertas que, aunque afectadas por el fuego, quedaron en pie tras el incendio, han sido desmontadas durante los trabajos de emergencia que se están llevando a cabo. Únicamente se ha mantenido la cubierta de la capilla del Espíritu Santo que, igualmente, será restituida por haberse visto parcialmente afectada durante el incendio. Si bien en las labores de emergencia se están retirando los restos de las cubiertas calcinados que permanecían en su posición, se retirarán igualmente los restos de tejas y base de agarre que hayan podido persistir, pero estén afectados, según ha informado la entidad eclesiástica responsable de este monumento. Se desmontarán , prosigue el Cabildo, « todos los elementos de madera , tirantes, pares y puentes que queden por cualquier circunstancia, hasta dejar los muros totalmente limpios». Se sanearán , sigue la explicación de la intervención, «los muros de apoyo de los tirantes dejándolos listos para recibir a los nuevos». Se repondrán las canales de plomo donde hayan sido dañadas por el fuego y se protegerán las cabezas de los muros con plomo según es tradición en este edificio para prevenirlos contra la humedad y los xilófagos, dejando espacios abiertos para garantizar la ventilación de las cubiertas. Del mismo modo, detallan desde esta entidad eclesiástica, se « observarán las exigencias para la protección frente al fuego de las vigas», atendiéndose las determinaciones normativas sobre su dimensión. De este modo, toda la madera recibirá «tratamiento antixilófagos normativo que siempre se aplica en este edificio». «Sobre los tirantes se dispondrán pasillos de tabla para facilitar el movimiento de personas por el interior de las cubiertas. Se repondrá la cubierta de teja con las características semejantes a las previas cuidando de disponer tejas de mayor anchura en las canales y más cerradas en las cobijas según es costumbre en el histórico inmueble», indican desde el Cabildo. Se volverán, además, a construir los accesos a las cubiertas existentes antes del fuego con las mismas características y posición, de modo que quede garantizada una fácil vigilancia y acceso bajo cubiertas. «Como única innovación», resaltan, con el fin de ralentizar la propagación de las llamas a través de las cubiertas, se compartimentarán los espacios bajo la cubierta colocando puertas cortafuegos en los huecos que los comunican. Con la misma finalidad se contempla prolongar superiormente el tabique que separa el vestíbulo de la puerta de San Nicolás con la capilla de la Anunciación, de manera que queden independizados los espacios bajo la cubierta, comunicados para su mantenimiento por una puerta cortafuegos. Se propone construir una cubierta de teja exactamente igual a las del resto y semejante a las que tenía esta nave 1 antes del fuego. Mostrando la minuciosidad del trabajo a desarrollar, se detalla que «las dimensiones de las piezas de madera se han estudiado cumpliendo con la normativa de protección frente al fuego». Igualmente se establece como «mejora» la colocación de las cerchas a una menor distancia entre ejes: «Esta distancia es la escogida entre las que se utilizan en las cubiertas tradicionalmente, porque el fuego ha demostrado que las partes más dañadas han sido las tablas». Por tanto, para demorar los derrumbes, se ha considerado que el mejor procedimiento frente al de aumentar el grosor de la tabla sería el de aproximar las cerchas. La cubierta de la capilla del Espíritu Santo , espacio de especial importancia histórica y patrimonial en la zona afectada por el fuego, exige una « intervención particular ». La estructura de madera, aunque no se desplomó, « quedó dañada y deberá ser sustituida en su totalidad ». Una vez desmontada se comprobará que el agua no ha dejado desperfectos que exijan una intervención , en cuyo caso se procederá a la reparación exigida. La posible intervención sobre el espacio interior de la capilla se acometerá también en la segunda fase, sin embargo, para que las cubiertas queden totalmente resueltas y no tener que intervenir en la posterior etapa sobre lo hecho en la primera será necesario intervenir en la fachada septentrional del edículo de la cubierta. «Se comprobará el estado de los dinteles y perpiaños verticales para asegurar que su comportamiento estructural sigue siendo válido , si no fuera así habría que proceder a la sustitución de las piezas dañadas por otras nuevas de las mismas características de diseño, petrología y dimensiones», explica el Cabildo, para luego seguir indicando que «se desmontarán los cerramientos provisionales de ladrillo que tapiaban los huecos y se repondrán ventanas de vidrio emplomado como eran las originales, similares a las de la fachada meridional». Se procederá del mismo modo al acabado superficial con mortero de cal y pintura, ambos semejantes a los originales calcinados. Las capillas y el vestíbulo de la puerta de San Nicolás , cuyas cubiertas son objeto de esta intervención, fueron restauradas íntegramente entre junio de 2018 y mayo de 2021 por los arquitectos conservadores del monumento, Gabriel Ruiz, Gabriel Rebollo y Sebastián Herrero. Se adosan al muro oriental de cerramiento del monumento y comienzan a construirse en el siglo XIII, empezando con la capilla de San Juan Bautista en 1260 y concluyendo con la de San Antonio en 1636. Sus fundadores con, en su mayoría, deanes, canónigos y racioneros de la Santa Iglesia Catedral.