Uno de los contenidos que más triunfa en Internet es el de personas que viajan a otros lugares y muestran cómo es la vida allí. Este es el caso del usuario de TikTok @soyeldane1 , que se encuentra de viaje por Egipto y ha publicado un vídeo sobre cómo es el metro de El Cairo. Al comienzo del vídeo, el creador muestra la entrada de una de las paradas del metro, con escaleras que bajan hacia el subsuelo. La parte exterior está cubierta de polvo y arena, algo totalmente normal en la capital egipcia. «Es uno de los lugares menos frecuentados por turistas», comenta, convencido de que su presencia no pasará desapercibida. Antes de acceder al andén, pasa por taquilla. El billete sencillo le cuesta 8 libras egipcias, unos 15 céntimos de euro, un precio que califica como «bastante barato». Tras pasar los torniquetes, comenta sorprendido que el olor dentro «no está nada mal, huele a loción de flores». También asegura que no hay tanta gente como esperaba para una ciudad tan masiva, y que el ambiente es tranquilo. En cuanto a la limpieza, destaca que el metro está en buenas condiciones. Lo que sí le llama la atención es la profundidad: «Tuve que bajar cuatro o cinco niveles para llegar al tren», explica. Una vez en el andén, repara en que los bancos están formados por sillitas individuales muy cómodas y que suena una música ambiental «como de ascensor», que hace el espacio más agradable. Cuando llega el tren, explica que hay vagones exclusivos para mujeres, una medida habitual en varios países musulmanes. En su vagón hay más gente, pero no llega a sentirse apretado. «El aire acondicionado funciona perfectamente», señala, sorprendido por lo moderno del interior. Los trenes tienen pantallas con indicaciones y un detalle curioso: las ventanas tienen persianas, algunas subidas, otras bajadas, lo que da una imagen peculiar. Otro aspecto que destaca es la ausencia total de graffiti en el exterior de los trenes. Después muestra el mapa del metro, que cuenta con tres líneas y bastantes paradas, nada mal, aunque lejos de las grandes redes metropolitanas del mundo. Entre las curiosidades, menciona que hay Wi-Fi gratuito anunciado en los andenes, aunque dice que no consiguió hacerlo funcionar. También comenta que el billete debe validarse al salir de la estación. Ya al final del recorrido, el joven muestra cómo la mayoría de estaciones están decoradas con mosaicos y embaldosados coloridos con motivos locales.En conjunto, califica la experiencia como «bastante positiva» y le da una nota de 9 sobre 10.