El evento sorpresa de Rosalía celebrado este lunes en la plaza de Callao para presentar su nuevo disco generó caos en la movilidad, obligó a cerrar la boca de Metro y abarrotó la plaza de la capital. «En un principio», ha asegurado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, no consta que la cantante pidiera autorización para organizar este espectáculo en el centro de la capital, por lo que estudia ahora si abrir un expediente disciplinario que podría conllevar una sanción «por no pedir permiso para celebrar un evento en la vía pública». Así lo ha trasladado Carabante este martes, que ha señalado que desconoce la cuantía a la que se podría enfrentar la cantante catalana, pero destaca que no se llegó a montar ningún escenario ni hubo emisión de ruidos. Por ello, se está «revisando en todas las oficinas de atención al ciudadano por si hubiera solicitado o comunicado este evento». «Estamos solicitando toda la información porque no parece que hubiera una autorización expresa para la realización de ese evento como tal. Por supuesto que vamos a llegar a investigar si no se ha hecho con las autorizaciones necesarias y lógicamente se actuaría en consonancia», ha declarado la portavoz municipal, Inma Sanz, que también se ha pronunciado esta mañana al respecto. La cantante protagonizó anoche una 'performance' en la Plaza de Callao para presentar su último trabajo, 'Lux', que se publicará el 7 de noviembre, después de tres años de sacar su último disco, 'Motomami'. Tras anunciar su llegada a la plaza madrileña tan solo con unos minutos de antelación a través de un directo de TikTok, cientos de personas se aglomeraron en esta icónica ubicación de la capital obligando a cerrar las bocas de Metro cercanas y generando un caos en la movilidad en la Gran Vía.