La Real Sociedad ha abierto nueva etapa táctica tras el partido de Vigo. Sergio Francisco se atrevió a mover drásticamente las piezas y cambiar el dibujo que había acompañado al equipo desde la jornada inaugural. Frente al Celta, el técnico irundarra apostó por una
defensa de cinco,
un doble pivote y tres futbolistas ofensivos, una disposición pensada para igualar los pares del rival y controlar la presión alta del conjunto gallego. El movimiento resultó acertado durante buena parte del encuentro:
la Real presionó arriba, robó en campo contrario y se mostró más sólida que en semanas anteriores. El cambio de sistema ha abierto el debate sobre qué dibujo puede sacar más rendimiento a un equipo que, pese a mejorar en Vigo, sigue hundido en la clasificación y obligado a reaccionar.
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