"La profecía de Bilardo"
Asociado al pragmatismo que se le asignó, a Carlos Bilardo le ha tocado siempre vivir en el lado chusco de los triunfadores. Se le tiene por el defensor del antifútbol, el kiricocho y otras tretas de dudoso honor y no por el estudioso que siempre fue, líder de una de las grandes empresas del fútbol mundial: ganar una Copa del Mundo con el equipo en el que estaba Maradona... y una banda de inquebrantables feligreses a los que nadie incluiría en una compilación de los 500 mejores jugadores de la historia.
