'Aunque el frío aún se resiste y los días siguen teniendo más de veroño que de invierno, hay señales que no engañan. Pequeños avisos que, como las primeras escarchas en la hierba, anuncian que el momento de la verdad está cerca. No hace falta mirar el parte meteorológico: el invierno empieza en nuestro interior mucho antes que en los mapas meteorológicos.
La primera señal, casi como un ritual, es la oferta del forfait de temporada. Ese correo que llega puntual, como un viejo amigo que te dice: “¿Estás listo para volver?”. Lo lees con una mezcla de ilusión y cálculo, repasando mentalmente los días que vas a exprimir en tu estación favorita. Porque sí, este año sí que lo vas a amortizar. Esta mañana he coincidido en el ascensor con mi vecina del 3º y me suelta que ya tiene los ff de temporad...'