El sufrimiento del mundo en la voz de Salvatore Adamo: “En Europa estamos temblando por lo que está sucediendo en Gaza”
Salvatore Adamo no miente cuando afirma que su relación con el público chileno es particularmente especial. De hecho, el recuerdo de su primera visita a nuestro país permanece casi intacto. Era 1969, en el fin de una década marcada por el auge de la Nueva Ola y el impacto cultural provocado por los artistas de la generación de Adamo.
Allí, en pleno auge de su carrera y con apenas 26 años, un joven Salvatore emprendió rumbo a Chile para presentarse en el Estadio Ester Roa de Concepción, en el que también sería su debut en Latinoamérica. “Algunas admiradoras habían desfilado por la calle reclamando mi presencia“, recordó hace un tiempo sobre las razones que lo trajeron a territorio nacional.
Hoy, a casi seis décadas de ese momento, todavía se impresiona al evocar esos días. “Necesité algunos años para convencerme de que era realidad“, expresó con una sonrisa. “Cuando salí del avión había un coche esperándome. Me subí y la gente del aeropuerto se acercó y comenzaron a llevar ellos el coche. Y yo estaba adentro, sin comprender. Es una cosa que a veces sueño con mucho, mucho placer. Me sorprendió esta cosa surrealista”.
“Cada vez que vengo encuentro de nuevo ese cariño, que en Europa es de otra forma. Aquí hay un afecto que, quizás porque soy siciliano, latino, me toca particularmente. Estoy muy agradecido por la fidelidad”, confidenció Adamo.
Salvatore Adamo, músico ítalo-belga.
Por estos días, el ídolo de la canción romántica se encuentra en Santiago para realizar dos conciertos agendados en el histórico Teatro Caupolicán. Escenario que ya lo había recibido en ocasiones pasadas, y que esta vez lo acogerá el 23 y 26 de octubre en un show que recorrerá los pasajes más emblemáticos de su repertorio.
Aunque también se trata de un show que lo pilla a pocos días del lanzamiento de “Si usted supiera…“, un disco doble que trae consigo varias canciones inéditas. “Sería presuntuoso no cantar las canciones que el público quiere“, advirtió el mismo artista. “Tengo un doble álbum con 22 canciones nuevas y hace una semana que estoy tratando de memorizar algunas. Quizás cantaré tres o cuatro. Me queda mañana para estudiar, así que vamos a ver”, soltó entre risas.
En esa misma línea, adelantó que “será un espectáculo de más o menos dos horas, con ocho músicos que siempre llevo conmigo, porque tengo que conservar mi identidad musical. Vine a Chile siendo acompañado por conjuntos muy buenos, pero ahora son 27 temas. Por eso, es mejor venir con músicos que ya conocen las canciones”.
Afiche del primer concierto de Salvatore Adamo en Chile. Foto: Justo Muñoz (vía Facebook).
El presente de una estrella
Desde los sesenta que la música de Salvatore Adamo viene acompañando a diversas generaciones de jóvenes. Incluso Los Prisioneros incluyeron en uno de sus discos (“Ni por la razón, ni por la fuerza“) un sentido cover de “La noche“, mientras que bandas de otras épocas y estilos como Guachupé hicieron lo propio con éxitos de la talla de “Es mi vida“.
Gestos que son bien recibidos por el ítalo-belga que, además, se mantiene receptivo con las nuevas formas y sonidos que configuran el escenario musical actual. “Es un gran honor ser cantado por grupos y nuevos cantantes. Es una confirmación de que el objetivo fue logrado y que algunos se identificaron con esa canción”, expresó.
“Es como cuando Raphael grabó ‘Mi gran noche’. Ahora me doy cuenta de que su versión da más esperanza que la mía. La mía es el delirio de un hombre un poquito borracho, que imagina cosas. En cambio, con la de Raphael cada uno se puede identificar, salir a la noche y sentir que todo es posible. Por eso, al final de la canción, canto la versión de Raphael. Es una linda mezcla. Y cada vez que un joven canta una canción mía es para mí una forma de consideración, un honor“, añadió.
“Trato, en los arreglos y en los temas que escribo, de no ser polvoriento”, sinceró sobre su relación con los sonidos de hoy. “Me gustan los sonidos de hoy, pero sé que no son para mí. Con otros, me puedo adaptar. En el nuevo álbum hay arreglos pop y también tradicionales. Y hay una canción que le dice a un joven: ‘Tan solo quise encenderte la luz y llevarte por caminos diferentes, aunque pienses que este mundo no es azul y que tus delirios narcotizan a la gente. Un insurrecto veinteañero hace burla con los llantos de los violines. Si te gustan más los sonidos de ponzoña, voy a cantarte la canción de aquello que la vida encierra sin propósito, sin meta ni razón'”.
Salvatore Adamo, músico ítalo-belga, durante su conferencia de prensa en Chile. Foto: Victor Huenante.
“Esa es una de las canciones nuevas, con arreglo pop”, compartió Adamo sobre “Te cantaré la canción”, una de las melodías centrales del disco y que reflexiona en torno a esas diferencias generacionales. Por otro lado, su reencuentro con Chile lo pilla a pocas semanas de cumplir 82 años. Una edad que, lejos de agotar sus procesos creativos, sólo reafirma la vigencia autoral que sostienen sus seis décadas de carrera. “Sin pretensión, soy un caso, y creo que todos mis colegas dicen la misma cosa. Despertamos en las noches porque nos llega una canción. Y tomo la grabadora y, a veces, la canción ya está escrita”, aseguró.
“En una conferencia pude conversar con grandes mentes y les conté esto. Y su respuesta fue ‘nosotros también, la noche nos despierta encontrando respuestas a los problemas científicos que buscamos’. Es como tener un computador en el cerebro que continúa trabajando de noche. Atención a estas palabras: yo robé una canción a un trío que estaba tocando y cantando en una estación de trenes con un teclado. Pero era un sueño. Esta canción me vino en sueño, lo juro. Por ejemplo, ‘Arroyo de mi infancia‘ la escribí en el 68. Había soñado con el estribillo y una estrofa. Y le pregunté a unos amigos si la conocían, pero me dijeron que no. Así que concluí que era mía. Y la terminé”, agregó el compositor.
Y aunque todavía siente su propia vitalidad, no teme al momento en que llegue la hora de retirarse: “Se lo digo a mis amigos. No sé hasta cuándo voy a presentarme en un escenario. Por ahora es mi más grande placer. Tengo la impresión de levitar a 20 centímetros del suelo. ¿Cuándo debería hacerlo? No lo sé. Cuento verdaderamente con mi familia, con mis hijos, con mi mujer y con mis amigos para que me digan: ‘Salvatore, ahora es un poquito penoso verte y escucharte'”, soltó con un tono juguetón.
Con los pies en la tierra
Pero más allá del romance y las observaciones hacia la industria, la situación social y política que hoy remece al mundo no resulta indiferente para Adamo. “Lo digo en una canción que se llama ‘Tanto amor‘, donde se tenía la impresión de que había más bienveillance (benevolencia). Ahora la vida se volvió, para muchos, más agresiva. Hablo por Europa. Hay menos empatía por el otro. Es una lástima, porque con el progreso podríamos ver un mundo casi perfecto. Y todavía hay hombres que dirigen el mundo y que dejan hablar a sus viejos demonios. Estamos en peligro. Para ustedes quizá es muy lejos, pero en Europa estamos temblando por lo que está sucediendo en Gaza, en Ucrania“, sinceró.
“También lo canto en ‘El mundo sufre’. Después de tantos años de sueños por un mundo mejor, nos despertamos en pleno horror. Los dictadores vuelven con sus demonios. Ese e el tema de la canción. Porque no vivo en una nube. Estoy en la Tierra cuando es necesario. Y no pretendo cambiar las cosas. Pero sé que algunos de los que nos gobiernan podrían empezar a escuchar. No solo a mí, porque no estoy solo. Todos mis colegas lanzan mensajes de paz”, conectó, referenciando a una de las composiciones que forman parte de su más reciente LP.
