La fuga de profesionales sanitarios de España es un fenómeno que ha ido a más en los últimos años por una combinación de factores entre las que destacan las condiciones laborales que se encuentran en el extranjero. Aquí es constante la sensación de sobrecarga de trabajo que unos tienen y eso, sumado a los salarios bajos y falta de reconocimiento, hace que muchos se planteen marcharse a países en los que serán más valorados . En este sentido, países como Alemania, Reino Unido o Noruega suelen recibir con los brazos abiertos a nuestros profesionales y a cambio les ofrecen estabilidad laboral, buenos sueldos y un buen nivel de vida . Esto es lo que se ha encontrado Laura, una joven española que desde 2019 está viviendo precisamente en Noruega y trabajando allí como enfermera. Desde su perfil de TikTok (@lauranenelvalhalla) , la joven explica su día a día y sobre todo cómo es su empleo allí. Esta misma semana ha subido un vídeo para explicar con todo detalle específicamente cómo son los turnos allí y cómo se organizan los cuadrantes laborales y las vacaciones y la cuestión ha interesado ya, en solo dos días, a más de 340.000 personas. «Yo tengo un turno a preferencias », expone ella antes de empezar a desgranar la cuestión. Según cuenta, en su trabajo cada año le entregan «un esquema que tenemos que rellenar con las preferencias que queremos para la rotación del año siguiente». Como ella misma enseña, se trata de un documento plagado de preguntas a partir del cuál organizan el cuadrante. En una página, por ejemplo, enseñan todos los festivos que habrá y preguntan, para cada uno de ellos, si se quiere trabajar, y en qué turno, o si se prefiere tener el día libre. Además, Laura remarca que «hay un límite de días festivos que tú puedes trabajar según la normativa» y la empresa también quiere saber cuántos quiere llegar a trabajar cada empleado. «Luego hay un apartado súper importante, con amarillo recalcadito , que es las peticiones de las vacaciones», sigue ella explicándose. Así, se pide a cada empleado tres fechas preferidas, a partir de las cuales ellos planificarán el cuadrante de toda la empresa. En su caso tiene que escoger, como cuenta, entre las semanas 26, 27 y 28 o empezar una o dos semanas después y aprovecha este momento para recordar que en Noruega el calendario funciona con el número de la semana del año, algo por lo que a ella le sigue costando. En otro apartado piden las vacaciones pendientes del año anterior y luego el documento habla de la planificación de los fines de semana. «Aquí hay unas normativas bastante estrictas con el tema de trabajar los fines de semana y que todo el mundo tenga domingos libres», incide ella. Dicho esto le preguntan si quiere trabajar algún fin de semana extra, además de los que le toquen, y especifica que al ser extraordinarios se pagan «aparte de mi hora normal a unos 25 euros más la hora», en parte para encontrar a gente para cubrir las guardias cuando falta gente. «Te preguntan cuántos fines de semana extra quieres y qué fines de semana querrías tener sí o sí libres», destaca ella, que sigue exponiendo que también preguntan al empleado si prevé «alguna ausencia laboral fuera de lo que se considera vacaciones», como por cursos, algún permiso o tener algún examen, aunque no no sepa la fecha exacta necesaria. El complejo sistema no acaba aquí y es que, como Laura desvela, también les piden « preferencias y deseos especiales », entre los que se incluye qué días quieres libres o qué tiempos laborales te gustaría. «Imaginemos que yo quiero trabajar un poco más comprimido entre enero y marzo y me gustaría trabajar un poquito menos apretado en abril..», ejemplifica. Allí el empleado también puede especificar cuántos turnos seguidos quiere, qué tipo de turno, si más de mañana o de tarde o «si te da exactamente igual» y en caso de tener una preferencia hay que justificarla, algo que hizo ella mientras cursaba un máster y prefería trabajar por las tardes. «Y la verdad es que no me pusieron ningún problema », rememora más que contenta. Al final de su documento tiene un calendario anual que puede rellenar. «Esto no es igual en todos los sitios», afirma ella recordando que cada empleo tiene un sistema. En todo caso, el de la empresa en la que le trabaja le parece muy ventajoso y aunque es consciente de que «no siempre va a estar a gusto de todos» también añade que el hecho de « que intenten adaptarlo lo máximo posible, me parece increíble ». En su caso, además, acaba mencionando que su pareja también es enfermero y trabaja en el mismo servicio que ella y por ello «que nos adapten el turno para que tengamos el máximo tiempo libre juntos y casi siempre nos lo han conseguido cuadrar para mí eso significa mucho ». Entre los más de 300 comentarios hay uno, bastante divertido, que sobresale, que es el de Marta que confiesa que ha estado «todo el video pensando en l a pobre persona que tiene que hacer los turnos».