Cristián Riego y veredicto del caso SQM: “Las juezas se lavan las manos respecto de algo que es su responsabilidad”
Una indignación transversal causó el veredicto del caso SQM, luego de que el fallo del Tercer Tribunal Oral en lo Penal, dejara sin condenas a figuras como Patricio Contesse, Pablo Longueira y Marco Enríquez-Ominami.
La resolución levantó un manto de dudas sobre la labor del Ministerio Público, ya que las juezas del fallo de mayoría, María Teresa Barrientos y Claudia Santos, señalaron que hubo una “dilación excesiva” del proceso de investigación que vulneró los derechos de los imputados. Además, sostuvieron que la Fiscalía presentó antecedentes “confusos y poco claros”.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el abogado y académico de la Universidad Diego Portales (UDP), Cristián Riego, no dio crédito a estas críticas y cuestionó, en cambio, la labor que realizaron los magistrados que revisaron esta causa.
El experto en derecho penal reconoció que el Ministerio Público pudo haber cometido errores y que en un comienzo la investigación se vio entrampada por “la intervención sobre impuestos internos y luego las presiones sobre el fiscal (Jorge) Abbot”. Sin embargo, también destacó que el tribunal “perdió el control del juicio” y fue profundamente crítico con el hecho de que la audiencia en que se comunicará la sentencia, recién será en agosto de 2026.
Audiencia de veredicto en caso SQM. Jonnathan Oyarzun/Aton Chile.
– ¿Le sorprendió el veredicto?
La verdad me sorprendió, porque yo creo que habían hechos que todos los chilenos conocíamos y que no nos cabía duda que eran ciertos. Otra cosa es la interpretación específica, que el tribunal no diera cosas por probadas, lo cual es muy sorprendente.
– En su veredicto, el tribunal critica la acción de la Fiscalía, acusa, por ejemplo, que hubo una “dilación excesiva” en el proceso de investigación. ¿En qué pie queda el Ministerio Público después de esto?
La Fiscalía no es la que queda más mal parada. Creo que los que más mal parados quedan son los tribunales, porque la verdad es que los principales problemas que ha tenido este caso, han tenido que ver con las dos grandes audiencias: una es la audiencia de preparación del juicio oral, que duró como un año y medio y ahora, esta audiencia de juicio que duró casi tres años.
Eso es responsabilidad fundamentalmente de los jueces, no se puede decir que no hay alguna responsabilidad del Ministerio Público, pero en mi opinión, las juezas de la mayoría se lavan las manos respecto de algo que es básicamente su responsabilidad. Perdieron el control de un juicio, que debiendo haber demorado un par de meses o algo así, termina durando tres años. Eso es responsabilidad de ellas y parece, además, más sorprendente que luego declaren la ilegitimidad del propio juicio que ellas dirigieron. Cuando uno es el capitán de un barco, no puede uno mismo después decir que todo está mal hecho y supone la vulneración de derechos del imputado. Lo que el juez debe hacer no es criticar el desarrollo del juicio oral, sino hacerlo bien. Las juezas no lo hicieron bien y en cambio de eso, se dedican a criticar su duración.
– ¿Las juezas son las únicas responsables de la dilación o también jugaron un rol los otros actores, como la misma Fiscalía o las defensas?
En este caso el problema principal está en los tribunales. No tiene por qué una audiencia de preparación de juicio oral durar un año y medio y no tiene por qué una audiencia de juicio oral durar tres. Pero esto no termina allí. Las juezas no dictaron el fallo, sino que van a dictar el fallo en un año más, lo cual es curioso, que las mismas juezas que están preocupadas por el derecho a ser juzgado en un plazo razonable, se tomen un año para redactar el fallo. Esto es totalmente increíble.
Entonces, creo que a pesar de que la percepción pública no es esa, los que han quedado mal son los tribunales. Los tribunales son los que tienen un severo problema de gestión de estas audiencias complejas. Los tribunales, la capacidad de juzgar estos casos, es la que está puesta en cuestión. Pueden haber algunos problemas legales, pero junto con eso hay problemas de gestión, de formación.
Juezas en veredicto SQM. Jonnathan Oyarzun/Aton Chile.
– ¿Entonces esto es un problema de esas personas en específico, de los magistrados que llevaron la causa, o es algo sistémico del Poder Judicial?
Creo que algunas de estas cosas se observan en otros casos. En ese sentido, hay un problema hasta cierto punto sistémico, pero yo nunca había visto en el extremo y sobre todo en la actitud de las juezas. Se ve que las juezas se dan cuenta del problema, porque dicen que hay un problema de plazos razonables, pero en vez de usar sus facultades para corregir esos problemas, se dedican a criticarlo, no entienden cuál es su rol. Su rol no es ejercer un juicio respecto de si los juicios se desarrollan bien o mal, es hacerlos bien, de acuerdo con parámetros que ellas mismas están reconociendo.
– Luego del veredicto un aspecto que se ha comentado es el tema de las boletas. El tribunal no consideró que estas fueran ideológicamente falsas.
Eso no lo podemos saber todavía porque solo en un año más vamos a conocer el fallo y ver cómo las juezas evalúan la prueba. Solo adelantaron algo, pero eso que adelantaron ya parece absurdo, porque dicen que no estaría acreditado que las boletas son falsas, cuando quienes emitieron las boletas, comparecieron al juicio. O sea, las distintas personas que dieron boleta comparecieron y dijeron que no habían prestado nunca ningún servicio. Entonces, ¿cómo puede la jueza decir que no está probado que las boletas eran falsas? Tampoco es que haya habido demasiada contradicción sobre eso. Los imputados jamás han sostenido que las boletas son verdaderas, digamos. Entonces que el juez plantee dudas sobre una cuestión respecto de la cual ningún chileno tiene duda, ni siquiera los imputados, revela que ese juez o esos jueces no están entendiendo muy bien su labor.
Pablo Longueira. Jonnathan Oyarzun/Aton Chile.
– Usted ha mencionado que los que se equivocaron aquí son los integrantes del tribunal. Pero, a su juicio, ¿la Fiscalía cometió algún error? ¿Hay algún aspecto en donde ellos pudieron haberlo hecho mejor?
Es probable. Recordemos que toda esta investigación estuvo desde el primer momento contaminada con, primero la intervención sobre impuestos internos y luego las presiones sobre el fiscal (Jorge) Abbot y del fiscal Abbot respecto de los fiscales que llevaban la causa. Desde el punto de vista de la investigación, esta es una investigación muy complicada porque hubo básicamente intentos por penetrarla o por cuestionarla desde fuera. Eso sin duda que es un problema, pero la verdad es que no lo podemos saber, porque las críticas que la jueza formula a la Fiscalía no tienen demasiado sentido.
La jueza le critica a la Fiscalía el haber presentando demasiadas pruebas que son reiterativas. Pero ella es la llamada a controlar eso. Haber hecho uso de algunas facultades técnicas que las hizo de manera excesiva y reiterativa. Entonces, yo no dudo que la Fiscalía debió haber cometido muchos errores, eso es normal, que haya errores, el problema es que el deber del juez es hacer que el juicio sea un acto razonablemente legítimo. Claramente estos jueces perdieron el control o nunca pretendieron controlar el juicio, sino que más bien dejaron que se desarrollara de la manera que querían las partes.
– ¿Qué proyecciones le ve a este caso? La sentencia recién va a salir en agosto del próximo año, ¿habría posibilidad de que se revierta, de que la Fiscalía presente algún recurso para apelar?
Yo creo que no tendría mucho sentido, para mi que va a perder toda vigencia. Además, para este tipo de casos, cuando hay absolución, los recursos de nulidad son muy restrictivos. No creo que pueda revisarse ni creo que tenga mucho sentido tampoco.
