La vida sigue igual: Odermatt da primero y marca su terreno
Con la adrenalina austriaca todavía presente por la victoria de Julia Scheib ayer —la primera en Sölden de una esquiadora local desde el doblete de 2014 firmado por Marcel Hirscher y Anna Fenninger—, se abrió en la pista Rettenbach, a 2.990 metros de altitud, el lado masculino de la sexagésima edición de la Copa del Mundo. Si no hubo doblete austriaco fue porque hay un extraterrestre que se llama Marco Odermatt y negó la apoteosis austriaca al dejar a Marco Schwarz con la miel en los labios.
