La número 2 del PP gallego, Paula Prado, ha denunciado a través de su perfil de la red social X, antes Twitter, un ataque recibido por el excandidato del BNG en las elecciones autonómicas de 2024 Rogelio Santos. En la misma plataforma, el nacionalista aseguró que la dirigente popular «tiene falta de una bomba en el c**o». Prado ha exigido a la formación liderada por Ana Pontón que prescinda para siempre de este «divulgador de odio y violencia», aunque a renglón seguido ha lamentado que «el comunismo del BNG consiste precisamente en eso: intentar silenciar y poner en la diana a quienes no piensan como ellos. Y por eso me echan a sus hordas». En las últimas horas, Santos ha intentado defenderse cargando contra los medios que han recogido el ataque y asegurando que no se ha entendido su «retranca». Por su parte, Prado ha agradecido las muestras de apoyo recibidas. «Es curioso que los mismos a los que les parece 'gravísimo' lo que decimos y hacemos forman parte de un partido, el BNG, que basa su estrategia en la 'conflictividad social' en las calles y, por lo que se ve, también en las redes», ha añadido la número 2 del PPdeG en referencia al último pronunciamiento del Comité Cenral de la UPG . Preguntada por esta cuestión, la portavoz del BNG Olalla Rodil ha respondido que la expresión de Rogelio Santos « no tiene nada que ver con el BNG y no nos representa en absoluto », incidiendo en su rechazo. Al hilo, la diputada autonómica del Bloque hizo una llamamiento «genérico» a rebajar el tono en las manifestaciones que se vierten tanto en redes sociales como en el propio Parlamento. «Creo que el ruido nunca puede quedar por encima de los argumentos», zanjó Rodil. Respecto a otra polémica a propósito del acoso e insulto, en este caso a la conselleira de Política Social, Fabiola García, que denunció una campaña de persecución contra su persona por parte de la CIG , Rodil también ha subrayado que su formación «rechaza cualquier ataque personal que atente contra la identidad de cualquiera. Pero, ha matizado, «lo que no se puede es intentar utilizar eso para tapar lo que está haciendo la Consellería [...], que está intentando criminalizar a las trabajadoras para no hablar de las condiciones de absoluta precariedad en la que se están sosteniendo los servicios públicos esenciales de cuidados a personas mayores y dependientes», aseveró la portavoz del BNG.