Rally alcista: bonos, acciones y ADR anotan la tercera jornada positiva tras las elecciones
A media rueda de este miércoles, los bonos soberanos sostienen el impulso alcista por tercera jornada consecutiva, extendiendo el rally iniciado tras la victoria legislativa de La Libertad Avanza (LLA). Las subas se moderan respecto a los saltos del lunes y martes, pero el sesgo es claramente positivo en toda la curva.
Entre los Globales destacan el GD38 (+1,4%), el GD41 (+1,6%) y el GD46 (+0,6%), mientras que los tramos cortos, como el GD29 (+0,5%) y el GD30 (+0,7%), acompañan con avances más contenidos. En promedio, las paridades se mantienen en niveles máximos de los últimos dos años, con rendimientos que oscilan entre 10,1% y 10,8% anual en dólares.
Del lado de los Bonares (bajo ley local), la tendencia es similar: el AL29 sube +0,6%, el AL30 +1,2%, y el AL41 +1,9%, mientras que el AL38 muestra un leve retroceso de -2,5% tras las fuertes alzas previas. Los rendimientos se ubican en torno al 11,2% anual. El mercado consolida así las ganancias acumuladas desde el lunes.
ADR y acciones
Los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street mantienen la nota positiva a pesar de que esa plaza opera con volatilidad a la espera de la decisión de la Reserva Federal. Anotan mayoría de subas que van más allá del +2% para Central Puerto y una baja de -6,4% para Ternium.
Por su parte, el índice S&P Merval también extiende la buena performance y anota suba de casi +5%. Tal como sucedió ayer, Sociedad Comercial del Plara vuela (+16,8%); BYMA (+11.1%) y Transporadora de Gas del Norte (+9,1%).
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, explicó que "el mercado extendió el martes el rally del lunes tras el resultado electoral, y creemos que, de acomodarse cuestiones cambiarias y monetarias, la tendencia de mediano plazo podría ser virtuosa".
En esa línea, remarcó que "lo fundamental será la acumulación de reservas netas genuinas, sea cual sea el esquema cambiario elegido".
Por otro lado, al referirse a la deuda en pesos, sostuvo que "la clave pasará por las tasas y por qué tan rápido el Gobierno opte por desarmar el fuerte apretón monetario de los últimos meses", y concluyó que "las tasas reales deberían ceder para apuntalar crédito, inversión y actividad hacia adelante".
Qué el rally no tape el bosque: el dólar
Para Eduardo Ramos Romero, Analista de Mercados de VT Markets, el resultado electoral fue "importante porque el mercado leyó continuidad: Milei no va a cambiar el rumbo económico de un día para otro. Eso calmó el riesgo político y por eso vimos subas fuertes en bonos y acciones".
Sin embargo, advirtió que "eso no significa que Argentina ya llegó". Para que los bonos entren en una etapa sostenida, explica, "la inflación tiene que seguir a la baja de forma firme, el manejo del dólar debe ser más claro y predecible, y el Gobierno necesita seguir aprobando reformas sin trabarse políticamente".
Sobre la política cambiaria, Ramos Romero compara la actual banda con "una baranda que evita que el dólar se dispare o caiga demasiado". Retirarla sin un plan claro, dice, "sería como soltar la bicicleta en una bajada sin frenos: puede salir bien o puede doler". La clave, sostuvo, "no es si la banda se queda o se va, sino cómo y cuándo se hace".
En cuanto al impacto en la economía real, el analista destacó que "la euforia financiera todavía no llegó a la calle. El consumo sigue frío, los salarios reales se recuperan lentamente y el crédito sigue caro. La estabilidad puede empezar a sentirse, pero será un proceso gradual".
Una oportunidad que espera por resultados concretos
En nombre de LBX, Marios Chailis, Chief Marketing Officer del Grupo Libertex, señaló que la ratificación electoral del oficialismo aporta previsibilidad política e institucional, algo que los mercados de renta fija valoran especialmente.
"Esta continuidad refuerza la estabilidad y mejora la demanda por bonos locales en el corto plazo", afirmó, aunque aclara que "la recuperación sostenida de precios dependerá de la ejecución fiscal, del control efectivo de la inflación y de la capacidad del gobierno para asegurar acuerdos financieros de largo plazo", agregó.
Chailis también se refirió al debate sobre la eliminación de la banda cambiaria, y consideró que "es lógico empezar a discutir una transición hacia un régimen más flexible, donde el tipo de cambio responda más a los fundamentos del mercado que a intervenciones puntuales".
No obstante, advirtió que "cualquier cambio debe ser gradual y coordinado con la política monetaria. Un movimiento prematuro podría presionar los precios y las reservas".
Por último, aseguró que "el riesgo es que la mejora en los activos financieros quede concentrada entre los inversores, mientras el consumo masivo sigue débil. Para que el rebote financiero se traduzca en crecimiento real, harán falta políticas que consoliden la baja de la inflación, amplíen el crédito productivo y protejan los ingresos de los hogares".
