«Estoy tranquila y en camino de acabar con esto». Es lo que ha dicho Juana Rivas a las 10.03 de la mañana de este jueves 30 de octubre, a su llegada al edificio judicial de La Caleta, en Granada . Dentro, en el Juzgado de Instrucción número 4, debe declarar como investigada por el presunto secuestro de Daniel Arcuri Rivas , su hijo de once años, el segundo que tuvo con el italiano Francesco Arcuri , quien tiene su custodia en exclusiva. En medio de una tremenda expectación mediática, la granadina ha llegado a la sede judicial acompañada por el jefe de su gabinete jurídico, Carlos Aránguez , que ha emplazado a la prensa a hacer declaraciones tras la comparecencia judicial. No obstante, en un comunicado, Aránguez ha adelantado que mañana pedirá el archivo del procedimiento. «Es claro que estamos ante una madre que sólo pretende defender a su hijo», ha destacado. La declaración de hoy es consecuencia del auto dictado por la Audiencia Provincial de Granada el pasado 24 de julio por el que se abría una investigación contra la granadina por la presunta comisión de un delito de sustracción de menores. Argumentaba el auto que su hijo Daniel, de once años, debía haber vuelto el 8 de enero a Italia con su padre, que tiene la custodia en exclusiva. Pese a eso, el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada, precisamente el que ahora instruye esa causa, lo evitó justo un día antes y Daniel no regresó a la isla de Sicilia con su progenitor hasta el 25 de julio. Estuvo siete meses con su madre en la localidad granadina de Maracena aunque existían dos sentencias dictadas por tribunales italianos que ordenaban el retorno del niño y también incidían en que su madre habría «intentado romper los vínculos» entre el padre y sus dos hijos, Daniel y Gabriel, que ya es mayor de edad. Por esta misma causa ya ha declarado Francesco Arcuri. Lo hizo el pasado 8 de octubre, pero no se trasladó a España para ello, sino que lo hizo desde Italia por videoconferencia . Ratificó entonces que Daniel debía haber regresado con él en enero, al finalizar las vacaciones de Navidad, pero eso no ocurrió porque hubo un «incumplimiento de libro» de una orden judicial. Juana Rivas ya fue condenada por secuestro de menores. Eso ocurrió después de que, en el año 2016, volviera a España con sus dos hijos –entonces eran los dos menores de edad- para pasar unas vacaciones, pero después no los entregó. Después de un largo litigio llegó una sentencia firme en 2021 y la granadina entró en prisión, aunque fue indultada sólo unos días después por decisión del Gobierno. Fue un indulto parcial, condicionado a que no volviera a cometer ese delito antes de finales de 2025. Precisamente ahora se le acusa de lo mismo, por lo que, de ser considerada culpable y condenada, probablemente tendría que regresar de nuevo a la cárcel. Rivas siempre ha sostenido que su única intención ha sido proteger a sus hijos y ha acusado reiteradamente a Arcuri de malos tratos físicos y psicológicos. La mayoría de sus denuncias han sido archivadas o despachadas con una decisión desfavorable. Arcuri nunca ha sido declarado por el momento culpable de los delitos que ella le achaca. Queda por decidirse una causa relacionada con presuntos malos tratos , que se está dirimiendo en Italia. El tribunal de Cagliari ha citado a declarar a Juana Rivas el 23 de febrero de 2026 y Arcuri deberá hacerlo tres días después.