La Armada española da un paso clave en defensa naval: el arma que sustituye al mítico Meroka
Una modernización silenciosa pero decisiva
En el marco del proceso de actualización de la flota española, la fragata Santa María (F-81) ha recibido dos sistemas de armas de nueva generación desarrollados por la empresa nacional Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). El proyecto se integra dentro del plan de renovación tecnológica impulsado por el Ministerio de Defensa.
El primero de los sistemas instalados es el Sentinel 2.0, una estación de armas a control remoto (RWS) capaz de operar de forma autónoma con una ametralladora Browning M-2 de 12,7 mm o un lanzagranadas automático Mk-19. Su principal ventaja radica en la estabilización y puntería asistida por sensores térmicos, lo que permite actuar con precisión incluso con el buque en movimiento.
Integración con el sistema antidrones Crow
El sistema Sentinel 2.0 no actúa de forma aislada. Está conectado al sistema Crow de Indra, un conjunto de sensores diseñados para la detección y neutralización de drones hostiles. Esta combinación refuerza la protección cercana del buque frente a amenazas de baja cota, especialmente relevantes en operaciones de escolta o zonas de riesgo.
La interoperabilidad entre ambos sistemas crea una defensa multicapa que mejora la capacidad de respuesta en entornos marítimos modernos. Según fuentes del sector, este tipo de integración será estándar en las próximas generaciones de fragatas europeas.
El adiós al mítico Meroka
Durante más de cuatro décadas, el CIWS Meroka fue el principal escudo de las fragatas españolas frente a misiles y aeronaves. Fabricado por la industria hispanoalemana, su característico sistema de 12 cañones de 20 mm marcó una época. Sin embargo, la evolución de las amenazas y la necesidad de precisión digitalizada han acelerado su retirada.
El Meroka estaba situado sobre el hangar del buque, pero su obsolescencia tecnológica hacía inviable su mantenimiento operativo. En su lugar, la Armada ha apostado por el Sentinel 30, una estación de armas controlada remotamente que monta un cañón automático Mk44 Bushmaster II de 30 mm, también fabricada por EM&E.
Sentinel 30: precisión y potencia combinadas
El nuevo sistema proporciona una cobertura de 360 grados con capacidad de seguimiento automático de objetivos. Su cañón de 30 mm puede disparar munición programable, permitiendo ajustar la detonación en función del tipo de amenaza, ya sea un dron, una lancha rápida o un proyectil de aproximación.
Además, el sistema se integra en el software táctico del buque, lo que permite al comandante coordinar el fuego con otros sensores del barco. La estación incluye cámaras de alta resolución, telémetro láser y capacidad de operación nocturna, características propias de sistemas de defensa de última generación.
Hacia la nueva clase “Bonifaz”
La experiencia obtenida en la fragata “Santa María” servirá como base para el equipamiento de las futuras fragatas F-110, denominadas clase “Bonifaz”. Estas unidades incorporarán versiones avanzadas del Sentinel 30 junto con un conjunto de sensores inteligentes diseñados para operaciones conjuntas en red.
Industria nacional al servicio de la defensa
La participación de EM&E y de Indra refuerza la posición de la industria española en el desarrollo de sistemas de defensa propios. En los últimos años, el sector ha experimentado un impulso notable gracias a programas europeos de innovación y a la demanda creciente de soluciones antidrones y de control remoto.
La renovación de la Santa María no solo garantiza su continuidad operativa, sino que convierte al buque en un laboratorio flotante para las tecnologías que definirán la defensa naval del futuro. En un escenario global cada vez más complejo, la modernización de sus sistemas marca una diferencia estratégica.
Con esta actualización, la Armada española avanza hacia una flota más conectada, versátil y resistente, en la que los sistemas Sentinel 2.0 y Sentinel 30 representan la transición definitiva hacia la defensa inteligente.
