Brasil lucha contra el crimen organizado “sin una estrategia clara” y con violencia desigual
Continúan los megaoperativos en Brasil para combatir el crimen organizado. Este jueves se realizó una operación en Sao Paulo contra el lavado de dinero del “Primeiro Comando da Capital”, la mafia más grande del país. La acción se suma a la del pasado martes en Río de Janeiro, que dejó cerca de 121 fallecidos, convirtiéndose en la más mortal de la historia de Brasil.
El objetivo es el mismo, combatir el crimen organizado, pero el método de las autoridades brasileñas cambia según el lugar, una desigualdad que ha sido criticada por el Movimiento Nacional de Derechos Humanos de Brasil.
La violencia en zonas pobres
Paulo Cesar Carbonari, miembro del movimiento, alertó que la policía interviene con mucha más violencia mientras más pobre es la zona. Para él, el operativo en Río de Janeiro del martes y el del jueves en Campinas (Sao Paulo), son una clara muestra de esta desigualdad.
Carbonari señaló que el operativo de Río de Janeiro se hizo en dos de las mayores favelas, donde están “millones de personas trabajadoras, pobres, mujeres, jóvenes, sobre todo negras y negros”, mientras que la operación de Campinas, contra el lavado de dinero del PCC, se hizo en una región donde “no están los pobres, donde están los más ricos del país”.
“No se combate el crimen organizado atacando las poblaciones, las favelas, porque ahí no están los que manejan el dinero del crimen organizado. Por eso cuando ocurre lo que ocurrió en Río de Janeiro, no están combatiendo el crimen organizado, están combatiendo a la población”, sentenció Carbonari.
El experto aseguró que la policía de Sao Paulo no es mejor que la de Río, pero que las autoridades entran de forma más violenta en comunidades vulnerables, aunque de “otras formas y otras estrategias en [lugares] donde no están los pobres”.
Falta de estrategia nacional
Carbonari recordó que las operaciones como la de Río de Janeiro, que dejó 121 muertos, no deberían existir, ya que el Gobierno de Río “no respetó ni las reglas elementales, ni la decisión judicial del Tribunal Superior” que establece cómo deben hacerse estos operativos en las favelas.
Finalmente, el miembro del Movimiento Nacional de Derechos Humanos de Brasil resaltó que en el país falta una estrategia nacional contra el crimen organizado, ya que son los gobiernos locales los que ordenan los operativos.
