La delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, Milagros Tolón, ha afirmado este lunes que el caso de Lorenzo Pompiliu no está cerrado. Cuando se han cumplido cuatro años de los hechos, Tolón ha declarado, a preguntas de los medios, que la Policía continúa investigando el asesinato del joven de 21 años, ocurrido en la madrugada del 1 de noviembre de 2021, en el barrio de Santa María de Benquerencia, Toledo. El crimen ocurrió cuando Lorenzo y un amigo caminaban por el Parque Lineal del barrio. Un hombre, cuya identidad aún se desconoce, con el rostro cubierto por una máscara de Jason Voorhees y armado con un machete, se cruzó en su camino. Según el testigo, el agresor pidió dinero, a lo que Lorenzo respondió ofreciendo un billete de 10 euros. Sin embargo, el atacante le propinó un mortal corte en el cuello sin mediar más palabra. Tras el ataque, el asesino huyó sin dejar rastro. Este asesinato conmocionó profundamente tanto al barrio del Polígono como a toda la ciudad de Toledo, y desde entonces, cada 31 de octubre, los amigos y familiares de Lorenzo se reúnen en el mismo lugar donde fue abatido para rendirle homenaje. Flores, velas y silencio se han convertido en un ritual anual para recordar a un joven que perdió la vida de manera brutal y aún sin justicia. En este cuarto aniversario de su muerte, ABC habló con los padres de Lorenzo , quienes siguen viviendo con un profundo dolor, pero también con la esperanza de que algún día se haga justicia. Su padre, Constantine Cazacu, expresó el sufrimiento que sigue marcando su vida: «Tengo un sufrimiento como una gran piedra en mi corazón, y eso no se me va a quitar nunca en la vida. Es muy, muy, muy doloroso», aseguró, con la voz entrecortada, un testimonio que refleja la angustia de una familia que aún espera respuestas. Por su parte, la delegada del Gobierno ha asegurado que la investigación sigue abierta y que la Policía continúa trabajando para esclarecer los hechos. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, el caso sigue sin esclarecerse y la identidad del asesino continúa siendo un misterio, lo que mantiene la incertidumbre sobre este crimen que marcó a Toledo.