Carlos Mazón ha apelado a la «mayoría parlamentaria» que el PP y Vox mantienen en las Cortes Valencianas para encontrar a su sucesor como presidente de la Generalitat tras anunciar este lunes su dimisión . Su substituto al frente del Gobierno autonómico -sin un adelanto electoral- debe situarse entre los 40 diputados populares en el parlamento regional, aunque son dos los que centran todas las miradas en los últimos días. El mejor posicionado para asumir esa presidencia de transición es el secretario general del PPCV y portavoz parlamentario, Juanfran Pérez Llorca . Goza del aval de la cúpula autonómica del partido y de los líderes provinciales, además de ser durante años la mano derecha de Mazón. Además, tiene trato directo con Vox al haber sido uno de los hombres clave en las negociaciones que su formación ha mantenido con los de Santiago Abascal, tanto para que Mazón alcanzara la Generalitat, como para que pudiera sacar adelante sus presupuestos. Sin embargo, la opción de Génova es la alcaldesa de Valencia, María José Catalá , por su perfil institucional, su popularidad y la posibilidad de ser cabeza de cartel en 2027. En este caso habría dos escollos. El primero, los desencuentros que Catalá ha mantenido con Vox -sus socios en el Ayuntamiento de la capital del Turia- en distintas ocasiones. El último, a cuenta del rechazo de los de Abascal a la Zona de Bajas Emisiones proyectada por el PP. El segundo, que ella misma se ha encargado de recalcar en los últimos meses que su sitio está liderando del consistorio. A la espera de que los plazos empiecen a correr cuando Mazón registre su dimisión oficialmente en Les Corts, si no hubiera acuerdo en la bancada de la derecha y se convocaran elecciones, entraría un tercer actor -sin escaño- en esta quiniela. Pese a que no quiso especular recientemente sobre su futuro político, en pleno debate sobre la continuidad del barón autonómico surgió con fuerza el nombre de Vicent Mompó , líder provincial del PP y presidente de la Diputación de Valencia. Mompó sería la opción preferida del PPCV para dar el salto a nivel autonómico, al entender que mover a Catalá del Ayuntamiento podría suponer perder esa plaza e incluso la Diputación. De hecho, su nombre generó consenso en la reunión de líderes de la formación que se produjo este viernes, al calor de la ya anunciada renuncia de Mazón.