La historia de amor de Amy Schumer y Chris Fischer ha llegado oficialmente a su fin. La actriz y humorista estadounidense ha confirmado la separación del chef profesional después de siete años de matrimonio, poniendo así punto final a meses —y casi años— de rumores sobre una posible crisis entre ambos. Ha sido la propia Schumer quien ha hecho pública la decisión a través de un mensaje en Instagram, fiel a su característico tono irónico pero sin restar gravedad al momento. «Chris y yo hemos tomado la difícil decisión de terminar nuestro matrimonio después de siete años. Nos queremos mucho y seguiremos centrados en la crianza de nuestro hijo», ha escrito, pidiendo respeto por su intimidad. Junto al texto, una imagen cotidiana de ambos en el metro de Nueva York, lejos de cualquier dramatismo. La actriz quiso además desmontar algunas de las especulaciones que han circulado en los últimos meses sobre los motivos de la ruptura. Con humor, negó que la decisión tenga que ver con su reciente pérdida de peso o con el atractivo de Fischer, ganador del premio James Beard. «Amistosos y con todo el amor y el respeto. Familia para siempre», zanjó. Schumer y Fischer se casaron en secreto en febrero de 2018, apenas unos meses después de iniciar su relación, y en 2019 dieron la bienvenida a su único hijo, Gene. Desde entonces, su matrimonio ha estado bajo constante escrutinio público, alimentado por gestos y declaraciones que muchos interpretaron como señales de distanciamiento. En 2021, el chef llamó la atención al regalarle a la actriz un pastel con el mensaje «Te dejo» por su 40 cumpleaños, una broma que no pasó desapercibida . Dos años después, la ausencia de Fischer durante un largo viaje de Schumer por Europa, así como la desaparición de su anillo de bodas y la eliminación de fotos conjuntas en redes sociales, reavivaron las sospechas. Poco antes de confirmar la separación, Schumer abordó directamente los rumores en un vídeo —que posteriormente eliminó— en el que aclaraba que cualquier desenlace entre ambos no tenía relación ni con su transformación física ni con el diagnóstico de autismo de su marido, revelado en 2019. «Es el mejor», llegó a decir entonces, dejando entrever que la ruptura no responde a un conflicto personal grave. Fuentes cercanas a la pareja coinciden en ese punto. Según ha trascendido, se trata de una separación acordada y serena , centrada en construir una relación de crianza compartida estable para su hijo. «No hay nada feo. Simplemente están cerrando etapas », aseguran desde su entorno. La última aparición pública de la expareja tuvo lugar el pasado mes de junio, durante un estreno en el Festival de Cine de Tribeca. Hoy, Amy Schumer y Chris Fischer afrontan el final de su matrimonio desde la discreción, apostando por una nueva etapa marcada por el respeto mutuo y la prioridad absoluta de su familia.