La diputada del PP, Cayetana Álvarez de Toledo , ha participado este sábado en Toledo en el acto conmemorativo del Día del Nuevo Español, donde ha defendido la Constitución de 1978 como «una obra moral, política y constitucional extraordinaria» y ha advertido de que el actual Gobierno «pone seriamente en riesgo» el modelo de democracia plena nacido de la Transición. Momentos antes del inicio del acto, la 'popular' se ha referido a las declaraciones de Yolanda Díaz, líder de Sumar, que pedía a Sánchez una «remodelación» del Ejecutivo, afirmando que «el primero que tiene que ser remodelado es Pedro Sánchez. Es quien se tiene que ir ». En su opinión, España necesita «un rearme moral y una revolución ética» basada en principios que «no son de izquierdas ni de derechas, sino de la inmensa mayoría de los españoles». «La verdadera regeneración pasa por elecciones», En este contexto, Álvarez de Toledo se definió a sí misma como «una nueva española», subrayando que su vínculo con España es una elección basada en los valores que representa desde 1978. «España significa libertad, igualdad, democracia y la convivencia de los distintos», afirmó, destacando que la Constitución permitió integrar «personas de distintas procedencias en libertad y en igualdad». La diputada alertó de lo que considera una degradación del sistema democrático. «Pedro Sánchez no preside un gobierno en sentido estricto, sino un proceso de mutación de una democracia plena hacia una democracia fallida », señaló, describiendo este proceso como una ruptura de la España constitucional en favor de «un Frankenstein de territorios enfrentados por agravios identitarios y económicos ». Álvarez de Toledo sostuvo que las promesas de regeneración democrática, lucha contra la corrupción y defensa del feminismo realizadas por el presidente del Gobierno «siempre fueron falsas». A su juicio, el Ejecutivo está «fundado sobre la corrupción», comenzando por los pactos políticos que permitieron su llegada al poder. «La primera corrupción fue comprar el gobierno a un prófugo de la justicia a cambio de impunidad», declaró, calificando esa decisión como una «línea roja moral y ética». En su discurso, la diputada hizo referencia también a su reciente asistencia en Oslo al acto de entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, que definió como «uno de los actos políticos más emocionantes e importantes» de su trayectoria. De ese evento destacó dos mensajes principales: que «el apaciguamiento y la claudicación no conducen a la paz» y que la paz solo se garantiza con «firmeza democrática, coraje y defensa de la libertad»; y, en segundo lugar, la necesidad de la asunción de responsabilidad por parte de los ciudadanos. «No hay libertad sin responsabilidad», subrayó. En ese contexto, hizo un llamamiento a los demócratas españoles a «no tener miedo» y a defender el orden constitucional frente a quienes, en su opinión, tratan de destruirlo desde el Gobierno y sus socios. «Defender nuestra democracia constitucional es defender la paz civil en nuestro país», afirmó. Por último, reclamó la convocatoria de elecciones generales. «Pedro Sánchez invoca la soberanía popular, pero no se atreve a convocar elecciones. Tiene pánico a las urnas », aseguró, instando a que «se convoque a los españoles para que hablen y decidan».