Existen varias especialidades médicas que, por diversos motivos, no suelen requerir guardias presenciales. Sin embargo, hay otras que, aunque pueda resultar poco intuitivo, sí las necesitan. Una de ellas es la psiquiatría. Pero ¿qué hace exactamente un psiquiatra cuando está de guardia en un hospital? Sobre este tema ha hablado recientemente lunitii_, una joven psiquiatra que divulga contenidos sobre su profesión en TikTok. En uno de sus vídeos más recientes responde a una usuaria que se pregunta por qué existen psiquiatras de guardia y cuál es su función dentro del hospital. La explicación, según comenta, es bastante sencilla. La joven señala que «todas las especialidades médicas o quirúrgicas que tengan una planta con pacientes ingresados tienen que tener siempre un médico disponible« . En el caso de la psiquiatría, explica, la existencia de pacientes hospitalizados obliga a que haya un especialista localizable ante cualquier incidencia clínica. A esa labor se suma la atención a las urgencias. La psiquiatra matiza que la organización depende en gran medida del tamaño del hospital. En centros grandes puede haber personal diferenciado para la planta y para urgencias, mientras que en hospitales pequeños «las mismas personas que están en la planta son las que dan las urgencias». En su caso concreto, detalla, durante la guardia suele haber «una sola persona» para ambas funciones, apoyada por residentes. En cuanto a los casos que llegan a urgencias, la usuaria es clara. La gran mayoría, explica, están relacionados con el riesgo suicida. «El 90 y pico por ciento son ideaciones o intentos autolíticos», afirma, refiriéndose a pensamientos o intentos de quitarse la vida. En un segundo plano aparecen otros cuadros, como episodios psicóticos o episodios maníacos. La psiquiatra aclara que estos no siempre implican un trastorno mental crónico, especialmente cuando existe consumo de determinadas sustancias, y que algo similar ocurre con los episodios maníacos inducidos. Respecto a su función durante la guardia, explica que uno de los primeros pasos es descartar causas físicas o tóxicas. Antes de intervenir desde psiquiatría, se comprueba que los síntomas no se deban a un problema neurológico, como un ictus, o a una intoxicación aguda. Si los síntomas desaparecen cuando pasa el efecto de la sustancia, argumenta, «no se trata de un trastorno psiquiátrico». Solo cuando se descarta esa causa orgánica entra en juego la valoración psiquiátrica. En ese momento, explica, se decide si el caso requiere ingreso, tratamiento ambulatorio o ninguna intervención específica. A todo ello se suma la atención a los pacientes ya ingresados en la planta, que pueden necesitar asistencia urgente en cualquier momento.