El Ejército del Aire prueba una capacidad clave para 2026: así cambiarán sus grandes despliegues internacionales
La recuperación de la capacidad de reabastecimiento en vuelo estratégico permite al Ejército del Aire y del Espacio afrontar en 2026 despliegues de gran distancia con un nivel de autonomía inédito en los últimos años. Esta circunstancia será determinante para su participación en ejercicios internacionales de alto nivel como Red Flag, en Estados Unidos, y Pitch Black, en Australia.
Ambos ejercicios forman parte del núcleo del adiestramiento avanzado de fuerzas aéreas aliadas y socios estratégicos. Hasta ahora, la distancia geográfica obligaba a España a apoyarse en capacidades de terceros países para completar estos despliegues. Esa dependencia comienza a reducirse de forma progresiva.
El A330 MRTT como eje del cambio operativo
La clave de este salto cualitativo se encuentra en el proceso de reequipamiento del Ala 45 con los nuevos A330 Multi Role Tanker Transport. La incorporación del primer aparato se materializó a finales de marzo del pasado año y se vio reforzada con la llegada de una segunda unidad en octubre, integrada en el recién creado 452 Escuadrón.
Desde entonces, el esfuerzo principal se ha centrado en la formación de tripulaciones y personal técnico para alcanzar la capacidad operativa inicial. El objetivo es disponer de un vector plenamente funcional capaz de asumir misiones de transporte estratégico, evacuación médica y, especialmente, reabastecimiento en vuelo.
Una misión aún en fase final de instrucción
Según información publicada por el Ministerio de Defensa a través de su medio oficial, la misión de reabastecimiento en vuelo es la única que todavía se encuentra en fase avanzada de instrucción. El resto de capacidades del A330 MRTT ya se consideran operativas.
Las aeronaves, designadas como TK.24 en la nomenclatura militar española, han iniciado entrenamientos con aviones de combate como el EF-18 y el Eurofighter, con el objetivo de certificar procedimientos, perfiles de misión y compatibilidad operativa.
Red Flag 26: primer despliegue exterior con capacidad propia
El ejercicio Red Flag 26, previsto para el mes de marzo en la base aérea de Nellis, en Nevada, será el primer escenario internacional en el que España aportará su propia capacidad de repostaje en vuelo. Se trata de un hito relevante, ya que Red Flag reproduce escenarios de combate de alta intensidad con amenazas realistas y un elevado nivel de exigencia táctica.
El programa de instrucción de las tripulaciones de los TK.24 está actualmente orientado a este ejercicio, que servirá como prueba real de la capacidad de despliegue autónomo en un entorno multinacional complejo.
Calendario internacional de 2026
Además de Red Flag, el calendario del Ejército del Aire y del Espacio incluye otros ejercicios de primer nivel a lo largo del año. En junio está prevista la participación en Ramstein Flag, en Finlandia, mientras que en julio tendrá lugar el ejercicio Pitch Black en Australia.
Este último supone uno de los mayores retos logísticos para cualquier fuerza aérea europea, debido a la distancia y a la complejidad del despliegue. En ediciones anteriores, España participó en el marco de despliegues conjuntos, apoyándose en capacidades de reabastecimiento de la OTAN.
Lecciones del pasado y nueva autonomía estratégica
La experiencia adquirida durante el despliegue Pacific Skies, vinculado a la edición 2024 de Pitch Black, puso de relieve la importancia del reabastecimiento en vuelo para operaciones de largo alcance. En aquella ocasión, la cobertura se realizó mediante la flota multinacional de MRTT de la Alianza Atlántica.
Con la entrada en servicio progresiva de los A330 MRTT nacionales, el Ejército del Aire y del Espacio da un paso decisivo hacia una mayor autonomía estratégica. Esta capacidad no solo refuerza la credibilidad de España como socio fiable en operaciones aliadas, sino que amplía de forma significativa su margen de planificación y respuesta ante escenarios internacionales complejos.
El año 2026 marcará así un punto de inflexión: por primera vez en décadas, los grandes despliegues aéreos españoles contarán con un apoyo logístico propio capaz de sostener operaciones a miles de kilómetros del territorio nacional.
