El refugio secreto de Almudena Cid en el País Vasco: una vida nueva entre piedra, chimenea y silencio
Una ciudad que fue declarada ‘Green Capital’
Vitoria-Gasteiz, capital de Álava, recibió en 2012 el reconocimiento como Green Capital europea, destacando por su modelo urbano sostenible y su cercanía con espacios naturales. Esta distinción no fue casual: se basa en un equilibrio perfecto entre modernidad, respeto por el entorno y calidad de vida.
Precisamente aquí, Almudena Cid ha decidido reconectar con sus raíces. Lejos de los focos, apuesta por una vida más sencilla, donde la arquitectura tradicional y la cultura local ocupan un lugar central.
El valor simbólico de volver a casa
La exgimnasta ha compartido en redes cómo está construyendo su hogar junto a su familia. “Aquí asaré mis propias castañas, frente a mi chimenea”, escribió recientemente. Esa imagen resume el espíritu de su elección: pausa, calidez, tierra.
Vitoria, con su entorno natural llano y accesible, invita a largos paseos y rutas en bicicleta. Entre sus calles empedradas, las casas de piedra y balcones de madera revelan una historia bien conservada que se vive, más que se muestra.
Un entorno donde tradición y modernidad conviven
Los pueblos que rodean la capital alavesa son verdaderos guardianes de la cultura vasca. Desde sus plazas hasta los frontones, cada rincón ofrece una postal auténtica. El saludo en euskera, las campanas de la iglesia marcando el ritmo del día, o las fiestas patronales con deporte rural como eje central, forman parte de una identidad colectiva viva.
Gastronomía con alma
El entorno rural no está reñido con el buen comer. De hecho, en las tabernas cercanas a Vitoria se pueden saborear algunos de los platos más emblemáticos del País Vasco: pintxos, bacalao al pil-pil y alubias de Tolosa son parte del menú diario. La elaboración artesanal y el respeto por el producto hacen que incluso un menú familiar compita en calidad con restaurantes de alta cocina.
Una escapada con encanto sin salir del mapa
Aunque se presenta como un refugio tranquilo, el lugar donde Almudena Cid se ha establecido no está aislado. Vitoria-Gasteiz ofrece conexiones rápidas con Bilbao, San Sebastián y la costa vasca. En menos de una hora se puede pasar del ambiente rural a la sofisticación urbana o al mar Cantábrico.
Alojamientos que multiplican la experiencia
Quienes buscan replicar la experiencia de Almudena pueden alojarse en alguno de los caseríos rurales de la zona. Dormir entre muros centenarios, despertar con el sonido del río y desayunar con queso Idiazabal y pan casero es una de esas experiencias que dejan huella.
En este rincón del norte, cada detalle cuenta. Por eso, el regreso de Almudena Cid a su tierra no es solo un gesto personal, sino también una ventana a un estilo de vida que prioriza la calma, la autenticidad y el arraigo. Y es, sin duda, una invitación abierta a descubrir otra forma de habitar el tiempo.
