Alicia Sibón (Cádiz 2002), nació cuando la Humanidad había pasado hace dos años el efecto 2000, que tan de cabeza nos trajo. Para ella la sociedad de la imagen es su entorno natural, por eso quizás a la hora de trabajar en un proceso creativo, ha querido desdramatizar esa imagen que a veces nos tiene secuestrados en el devenir cotidiano y diario. 'Representación y descanso' es el título de la exposición que ha inaugurado en el Espacio Laraña, una sala de exposiciones situada en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Comisariada por Guille Rodríguez, en la muestra Sibón aborda la imagen «como un cuerpo que ocupa un espacio y trabaja para nosotros, desgastándose con el uso», en palabras del comisario. La exposición surgió según relata la propia artista tras un tiempo investigando sobre la materialidad de la imagen, «una imagen como ella misma y no como representación de algo. Me atraía mucho la imagen de baja resolución por su apariencia más desvaída y me daba la impresión que era como un síntoma de que la imagen no quisiera ser vista, y al bajar de calidad no dejarse ver nítidamente. De ahí me llevó a la idea de pensar en que la imagen de verdad estuviera cansada de ser vista. Esto fue hace dos años. Hice mi Trabajo de Fin de Master hace dos años y de ahí hemos llegado a esta exposición«. Al hilo de estas reflexiones la artista creó un relato de ficción sobre un satélite que deja de orbitar y deja de recoger datos empezando a darse paseos por el espacio por placer, «este abandono de la vigilancia del dispositivo hace que las imágenes se relajen y empiezan a cuestionarse por si mismas, y a tomar conciencia de qué papel tienen y todo lo que se ha dicho de ellas», explica Alicia Sibón. En esta reflexión Sibón quiere darle vida a las imágenes estáticas , «a las imágenes siempre se les da mucha vida, por ejemplo, la Macarena cuando la restauraron mal a opinión de la gente, las personas decían: no es ella. Y eso era un peso emocional muy grande. Otras veces tienes una foto de una persona, rompes la foto y parece que estás también rompiendo a esa persona, y eso tiene una carga simbólica muy fuerte. Y yo lo que he hecho es llevar esta idea a lo literal, pero también quitarle un poco de hierro y vivir la imagen desde la ironía, en una palabra, desdramatizarla«. Estudió en la Facultad de Bellas Artes en Sevilla, hizo también un cuatrimestre en Barcelona, y a su regreso hizo el máster en Sevilla donde también se encuentra realizando en este momento el doctorado. Sin antecedentes artísticos en su familia, «aunque mi padre pinta por afición», lo primero que pensó al iniciar sus estudios fue en ser pintora, « y ahora todo menos eso, aunque me gusta mucho pintar y dibujar, pero he encontrado otras maneras de decir cosas que me interesan más , y nunca sé qué medio será hasta que no tengo la idea y entonces veo qué material me exige la idea«, dice. Lo primero en su obra es la idea y el material, que suele ser un medio escultórico o performativo, porque le interesa mucho la presencia, «pero sí la técnica cada día cambio». La mirada del espectador sobre su obra varía, «porque en esta exposición donde hablo sobre imágenes que dejo descansar, aunque recurro a ellas, hay materiales donde las imágenes están impresas, y por un lado está la tinta y por otro el soporte que a veces tiene más importancia que la imagen», Espuma de colchón, telas de tumbona, unas manos sobre la foto de un bebé, «esta es una de las últimas obras de la muestra y esta pieza es de la parte donde la imagen toma camino hacia el descanso, es como un proceso de sanación, y el vídeo está expuesto junto al viscoelástico con la que se ha realizado la pieza. Es la primera imagen que se mandó desde un móvil . Hablo ahí de la imagen analógica y la digital y sus diferencia. Las primera es luz sedimentada sobre sales de plata y se quedaba ahí quieta, pero la digital es electricidad que constamente se procesa en pantalla, no está quieta, sino que se reanima y respira. El tema de los dispositivos móviles nos da una gran exigencia porque tenemos la información en nuestras manos y la llevamos a todas partes, nos permite el acceso social, profesional, y si tienes un móvil estás conectado... , y para mí el móvil encapsula todo esa presión y ese cansancio que tenemos a día de hoy, no poder separarnos de la información y depender de ella«. El material para Alicia Sibón es un universo abierto, «incluso hice un proyecto una tarta basándome en esas tartas donde la imagen del niño del cumpleaños se pone en una oblea, y apropiándome de esa idea trataba de imprimir imágenes que han circulado mucho, que han sido descargadas y han perdido resolución y muy manoseadas, y la pieza era una merienda invitando a la gente a consumir la imagen, y yo hablaba del proyecto y luego cortaba la tarta y daba de merendar al público». En 2022 hizo una exposición en la sala el Gallo Rojo, y el próximo proyecto colectivo será en Espacio Derivado junto a otros dos artistas. 'Representación y descanso'. Alicia Sibón Dónde: Espacio Laraña, Facultad de Bellas Artes de Sevilla. C/ Laraña, 3. Cuándo: del 9 al 21 de enero de 2026 Horario: lunes a viernes de 09:00 a 14:00 h y de 15:00 a 21:00 h