El Ayuntamiento de Valencia ha agradecido a Ricard Pérez Casado , quien fuera alcalde de la ciudad entre 1979 y 1989, su «valentía», «inteligencia» y «persistencia» para sentar las bases de la Valencia actual. Por este motivo, ha aprobado dedicar una calle o espacio público al exalcalde socialista, que falleció este miércoles. Así lo han acordado todos los grupos de la corporación municipal en una sesión extraordinaria y urgente tras el fallecimiento de Pérez Casado , motivo por el que se han decretado tres días de luto oficial. En la sesión también ha estado presente el exalcalde de Valencia Joan Ribó y dos exediles de la etapa de Pérez Casado -Vicent Garcés y José Cabrera-. «Hoy se rinde homenaje al segundo alcalde democrático de la ciudad», ha comenzado a decir Catalá en el pleno, para añadir que Pérez Casado «formaba parte de los políticos que entendieron que la democracia es una responsabilidad que se ejerce diariamente; un trabajo colectivo que requiere generosidad y capacidad de acuerdos». Los grupos -PP, Compromís, PSPV y Vox- han aprobado una moción en la que instan a la Delegación de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales a iniciar las actuaciones necesarias para conceder la denominación de una vía o espacio público de la ciudad a Ricard Pérez Casado. Paralelamente, el consistorio también ha puesto a disposición de la ciudadanía un libro de condolencias, que permanecerá expuesto en el Salón de Cristal hasta las 20 horas del viernes. La alcaldesa ha agradecido públicamente el trabajo desarrollado por Pérez Casado ya que «sentó las bases de la Valencia que hoy conocemos». «Fue un intelectual que puso su conocimiento al servicio de la ciudad y eso es bastante extraordinario. Tuvo valentía para pasar del pensamiento a la acción pública, algo que requiere renuncias», ha dicho. «Es un honor para la ciudad -ha añadido- que una persona con sus estudios e historia pusiera toda su capacidad intelectual al servicio de la ciudad. Su amplia formación académica le llevó a ser un firme defensor del avance humanista de las ciudades y le sirvió para asumir la máxima responsabilidad municipal en un momento complejo, con graves carencias en infraestructuras y cuando había que dar pasos firmes hacia la modernidad». Pérez Casado, ha apuntado, «remó para que la ciudad se modernizara. Huyó de los cortoplacismos y pensó en los valencianos a largo plazo. Declaró zona verde el viejo cauce del río e impulsó el jardín del Túria», ha recordado. «No compartíamos formación política pero sí el amor por la ciudad y la convicción de que València debe estar por encima de todo y de todos, fuera de las luchas partidistas», ha apostillado. Por su parte, Borja Sanjuán , del grupo socialista, ha afirmado que vive en la Valencia de Ricard, «en una que no existiría sin él». El concejal ha resaltado desde el estrado que «sin él, el Jardí del Túria no existiría» y ha defendido «la Valencia posible, de exigencia ciudadana, democrática y moderna» que representaba, a su juicio, el mandato de Pérez Casado, frente a «la Valencia gris y provinciana de los promotores». «De él aprendí dos cosas: estar enamorado la ciudad, como espacio de libertad y conflicto, donde caben todas las voces, y vivir en la disidencia como un político honrado», ha afirmado Sanjuán para añadir: «Él asumió que ser alcalde era imaginar más allá del día a día». El socialista también ha señalado: «Ricard era un hombre de cultura, un 'valencià de bé'. Era un político honrado, y no solo en el sentido de no corrupto, sino en el de una dedicación honrada a su responsabilidad». Por otro lado, la portavoz del grupo Compromís, Papi Robles, ha recordado en el hemiciclo que para Joan Ribó , anterior alcalde de Valencia por esta formación política, Pérez Casado fue «un amigo y un referente, que tuvo capacidad de ser disidente con los suyos, porque era lo mejor para Valencia». Robles ha manifestado que «la Valencia verde comenzó con él» y ha resaltado la «capacidad de diálogo y entendimiento» de quien fuera alcalde entre los años 1979 y 1989. Ha agregado que el exalcalde socialista «tuvo la valentía, la persistencia y la intelectualidad para saber soñar y hacerlo realidad». En su opinión, la Valencia verde «comenzó con sus pilares y también la transición hacia una democracia que permitía tener el diálogo». Robles ha subrayado la «capacidad de diálogo y de innovación» de Pérez Casado «con tanta valentía», al tiempo que ha destacado su «impulso y poco miedo» para dejar la Valencia actual. «Fue un referente», ha apostillado. Y ha pedido persistir en una de sus ideas: «construir democracia, llegar a acuerdos y no perder la valentía de defender a València por encima de cualquier otra cosa».