La Legión recuerda Edchera: el acto que vuelve a situar a sus veteranos en el centro de la historia militar
La Brigada “Rey Alfonso XIII” II de La Legión ha celebrado en la Base Álvarez de Sotomayor, en Viator (Almería), el 68 aniversario del Combate de Edchera y el Día del Veterano de La Legión. El acto ha servido para reivindicar un episodio clave de la historia militar española y para rendir homenaje a quienes siguen encarnando el espíritu legionario décadas después de haber servido en filas.
La jornada comenzó con actividades abiertas al público orientadas a divulgar la historia y los valores de La Legión. Entre ellas destacaron las visitas a la sala museística y una exposición estática de material militar, concebidas para acercar a la ciudadanía el día a día de las unidades legionarias y su evolución a lo largo del tiempo.
Una parada militar con todas las unidades legionarias
El momento central de la conmemoración llegó con la parada militar celebrada en el Patio de Armas. En la formación participaron las unidades legionarias ubicadas en Viator, acompañadas por sus guiones, banderines y escuadras de gastadores, junto a representaciones de todos los tercios actuales de La Legión.
Completaron la formación los guiones del Regimiento de Transmisiones 21 y de la XIII Bandera, unidades que participaron directamente en el Combate de Edchera, además de una compañía de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios y la Unidad de Música y Banda de Guerra de la brigada. El mando del acto correspondió al coronel jefe del Tercio “Alejandro Farnesio”, 4º de La Legión.
Presidencia y simbolismo del acto
La parada estuvo presidida por el Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, :contentReference[oaicite:1]{index=1}. El acto se inició con la entrada de las unidades al Patio de Armas y la entronización del Cristo de la Buena Muerte, uno de los símbolos más reconocibles de La Legión.
A continuación se desarrolló la secuencia tradicional: lectura de la reseña histórica del combate, incorporación de la Enseña Nacional del 3º Tercio, honores a la autoridad, revista a la fuerza e imposición de condecoraciones. También se entregaron los títulos de Legión Española y de Legionario de Honor a personalidades y entidades destacadas por su vinculación con la institución.
El recuerdo de Edchera y el valor del veterano
Durante el acto, el jefe de la brigada dirigió unas palabras centradas en la trascendencia del Combate de Edchera, subrayando que se trató de una acción en la que legionarios y soldados, emboscados por un enemigo organizado, protagonizaron una gesta que forma parte del legado del Ejército español.
El discurso dedicó un reconocimiento expreso a los antiguos Caballeros Legionarios, presentados como depositarios vivos del espíritu legionario. En ellos, se destacó, permanece intacta la vocación de servicio, el amor a España y la fidelidad a la Bandera que define a la unidad desde su fundación.
Homenaje a los caídos y cierre del acto
La conmemoración incluyó el tradicional homenaje a quienes dieron su vida por España. Tras este momento solemne, se entonó la Canción del Legionario, se recitaron los Espíritus del Credo del Legionario y se procedió a la retirada de la fuerza, culminando con el desfile a pie de las unidades participantes.
Al acto asistieron numerosas autoridades civiles y militares, así como representantes de las hermandades de antiguos Caballeros Legionarios de toda España, reforzando el carácter nacional de una conmemoración que trasciende el ámbito estrictamente militar.
Antecedentes históricos del Combate de Edchera
El Combate de Edchera tuvo lugar el 13 de enero de 1958, en el contexto del conflicto en el Sáhara. Ese día, la XIII Bandera recibió la orden de desplazarse desde El Aaiún hasta la zona de Edchera para realizar una misión de reconocimiento y obtención de información sobre el enemigo.
Durante el avance, la columna fue objeto de un intenso fuego desde posiciones bien organizadas situadas en el borde de la Saguia el Hamra. Los intentos de maniobra de envolvimiento resultaron infructuosos debido a la dificultad del terreno y a la eficacia del dispositivo enemigo.
Ante el riesgo de desbordamiento y el elevado número de bajas, se ordenó el repliegue de la unidad. En ese momento, dos legionarios permanecieron cubriendo la retirada de sus compañeros, una acción que les costó la vida y que sería reconocida como uno de los últimos ejemplos de concesión de la Cruz Laureada de San Fernando.
Sesenta y ocho años después, La Legión mantiene vivo el recuerdo de Edchera como símbolo de sacrificio, disciplina y lealtad. La conmemoración celebrada en Viator vuelve a situar este episodio en el centro de la memoria colectiva del Ejército español y reafirma el papel de los veteranos como referentes de una tradición que sigue plenamente vigente.
