La ralentización del turismo tradicional en España, con menor llegada de algunos mercados clave, contrasta con el auge del turismo de lujo , que se consolida como una apuesta estratégica del sector, buscando más ingresos por viajero, menor impacto y mayor sostenibilidad. España está en una posición privilegiada para convertirse en uno de los principales referentes mundiales del turismo de alto nivel, siempre y cuando siga apostando por la innovación y la personalización en la oferta de experiencias y los negocios ya centran sus esfuerzos en conseguirlo. Desde hace años, la familia Sallés, y su firma Sallés Hotels, ha apostado por este segmento de alto valor añadido, una visión que se materializa en la creación de Sallés Collection , hoteles singulares ubicados en enclaves icónicos e idílicos. «Esta apuesta responde también a una tendencia clara del mercado que llevamos años observando: un viajero que prioriza la calidad , la experiencia personalizada y la responsabilidad ambiental frente al volumen. Invertir en hoteles 5 estrellas y 4 estrellas superior nos permite incrementar el valor por cliente, ofrecer un servicio más cuidado y, al mismo tiempo, reducir el impacto en los destinos«, explica Yolanda Sallés , gerente en el grupo. «Todo ello -dice- forma parte de una visión estratégica a largo plazo, orientada a crecer en valor, preservar la identidad de cada establecimiento y avanzar hacia un modelo turístico más responsable y sostenible». Sallés explica que la remodelación integral de uno de sus hoteles más emblemáticos, el Hotel Cala del Pi , es el primer paso hacia la nueva etapa de la compañía. Explica que el proyecto va más allá de una simple ampliación de servicios y que incorpora el Chalet Cala del Pi, un espacio exclusivo con tres suites panorámicas, una piscina privada con vistas al mar Mediterráneo y una coctelería de autor. Este enclave puede privatizarse íntegramente, ofreciendo una propuesta especialmente pensada para clientes que buscan un nivel de privacidad, exclusividad y personalización excepcional. «Esta renovación refleja nuestra clara apuesta por elevar el nivel de exclusividad, diseño y creación de espacios experienciales, manteniendo intacta la esencia que ha convertido al Cala del Pi en uno de los hoteles más emblemáticos de Sallés Hotels. Todo ello se complementa con un servicio de lujo discreto y tranquilo, en espacios concebidos para invitar a reconectar con lo esencial, con el paisaje y con la gastronomía auténtica de la Costa Brava. Actualmente, Sallés Hotels cuenta con nueve establecimientos en España . Todos ellos son rentables y presentan una evolución positiva, fruto de una gestión prudente, una estrategia a largo plazo y una clara apuesta por la calidad, la diferenciación y el valor añadido en cada uno de nuestros hoteles. Y aunque el segmento del lujo y del turismo de alto valor seguirá siendo una palanca clave de crecimiento para Sallés Hotels, no será la única. «Nuestro objetivo no es crecer exclusivamente en este segmento, sino consolidar un portafolio equilibrado, en el que convivan hoteles Collection, Comfort y Encanto, junto con otros establecimientos que comparten un mismo estándar de calidad y servicio», explica la gerente en el grupo catalán. «Como cadena familiar , apostamos -señala- por un crecimiento sostenible, responsable y coherente con nuestra identidad, adaptándonos a la demanda específica de cada destino y con la vocación de crear valor a largo plazo, tanto para nuestros clientes como para los territorios en los que operamos«.