El gato francés que recorrió 250 kilómetros desde España para volver a casa
Filou, un gato blanco y negro cuyo nombre significa “truhán” en francés, protagonizó una historia insólita tras desaparecer durante una parada en un viaje por carretera entre España y Francia.
Sus dueños, Patrick y Evelyne Sire, lo perdieron el 9 de agosto en una estación Repsol de Maçanet de la Selva (Girona), cuando regresaban de unas vacaciones en el delta del Ebro. El gato habría escapado por una ventana del camping-car mientras repostaban.
De estación de servicio en Cataluña a estrella local en el sur de Francia
La pareja emprendió una búsqueda intensa: regresaron al lugar, distribuyeron fotos, avisaron a protectoras de animales y presentaron un aviso a la Guardia Civil. Tras varias semanas sin rastro, asumieron que no volverían a verlo.
Cinco meses después, Filou reapareció a apenas un kilómetro de la casa familiar, en el municipio de Olonzac (Hérault), tras recorrer unos 250 kilómetros desde Cataluña.
Una vecina, Hélène Tisseyre, directora del comedor escolar del pueblo vecino de Homps, contó que empezó a verlo merodear en diciembre, muy delgado y débil. Lo alimentó durante semanas y finalmente lo llevó al veterinario, donde el microchip permitió localizar a sus dueños.
El reencuentro fue especialmente emotivo. «Nos estaba esperando detrás de la puerta», recuerda Patrick. Desde ese momento, Filou se ha convertido en una pequeña celebridad local: la gendarmería y el ayuntamiento reciben mensajes de toda Francia y medios nacionales han contado la historia del “gato viajero”.
Veterinarios consultados califican el caso como poco habitual. El especialista Jean-François Audrin apunta que los gatos son capaces de orientarse mediante una combinación de olfato, oído y percepción del campo magnético terrestre, además de aprovechar oportunidades de refugio o transporte durante el trayecto.
Evelyne y Patrick quieren ahora reconstruir el recorrido y buscan a quienes pudieron verlo o ayudarlo entre la provincia de Girona y el sur de Francia.
