Entre el delirio y el inconsciente, Salvador Dalí desarrolló una relación singular con la obra de Sigmund Freud, padre del psicoanálisis. A través de lecturas, encuentros fallidos e intercambios de correspondencia, ese vínculo fue más allá de la admiración intelectual y lo llevó a formular sus propias reflexiones, dando origen al llamado método paranoico-crítico, una propuesta que invita a poner la paranoia al servicio de la creatividad.El texto académicoSalvador Dalí y el Psicoanálisis: una relación revisitada de la Facultad de Bellas Artes Nacional de Pedagogíamenciona que alrededor del siglo XX cuando artistas como Salvador Dalí y Andre Bretón comenzaron a sumergirse en la nueva forma de navegar la psique humana, el arte y la creatividad, encontraron en el médico Sigmund Freud una teoría que obsesiono particularmente a este pintor surrealista, el cual entendía que el escándalo era la mejor forma de sacudir las ideas establecidas entre el arte y la razón.¿Qué hacía tan parecidos a Sigmund Freud y Salvador Dalí?Las obras de Salvador Dalí reflejan de manera clara muchos de los conceptos desarrollados por Sigmund Freud en La interpretación de los sueños, la cual afirmaba que los sueños son el manifiesto de nuestros miedos y deseos. Sin necesidad de ser expertos, basta observar sus pinturas para notar cómo el artista transforma la realidad a través de imágenes cargadas de simbolismo, donde lo onírico y lo inconsciente enriquecen la percepción del mundo visible.Dalí solía plasmar en sus obras sus sueños, sus fobias —desde las más profundas hasta las más íntimas— y sus deseos más persistentes. En su autobiografía la vida secreta de Salvador Dalí publicada en 1949, revela algunos de sus más profundos deseos entre ellos su miedo ligado al tiempo, el cuerpo y el inconsciente, siendo su fobia a las hormigas una de las más curiosas.En ese universo creativo, Gala ocupaba siempre un lugar central: su musa y compañera, pero también una presencia constante en sus pinturas y esculturas, representada en una Y, significado de la unión entre el delirio con la realidad, el deseo con la estabilidad. Él mismo la definía como el ancla de su vida, la fuerza que lo mantenía ligado a la tierra y evitaba que su excéntrica personalidad se perdiera por completo en el abismo de la locura.Salvador Dalí entró en contacto con la obra de Sigmund Freud en 1922, cuando ingresó a la Academia de Bellas Artes de San Fernando. En ese periodo, descrito por algunos de sus compañeros -entre ellos Luis Buñuel- como tímido e introvertido, Dalí encontró en el psicoanálisis una herramienta para mirarse a sí mismo.Más que un interés teórico, comenzó a utilizar las ideas freudianas como una forma de autoanálisis, interpretando sus propios sueños, miedos y obsesiones. Con el paso del tiempo, la lectura ya no le resultó suficiente: su admiración por Freud se volvió una necesidad personal que lo llevó a intentar conocerlo en repetidas ocasiones; sin embargo, los encuentros fueron postergados una y otra vez, lo que empujó a Dalí a entablar conversaciones imaginarias con el psicoanalista.El encuentro que Salvador Dalí había imaginado durante años finalmente ocurrió el 19 de julio de 1938, en la casa del Freud en Londres, gracias a la intermediación del escritor Stefan Zweig, amigo cercano de Sigmund Freud. Acompañado por Gala y el poeta Edward James, Dalí tenía un ambicioso plan que pretendía compartir todas sus ideas con el padre del psicoanálisis.Por otra parte, la realidad fue distinta causándole una gran decepción al artista después de que Freud llamará "fanático" a Dalí en su intento de impresionarlo y ser reconocido como un "intelectual universal", de acuerdo la investigación de los autores Romm y Slap en Salvador Dalí y Sigmund Freud. personal moments.Aunque para Sigmund Freud el encuentro con Salvador Dalí no representó un momento especialmente significativo, la relación entre el psicoanálisis y el arte surrealista no se agotó ahí. Años más tarde, Jacques Lacan reconocería en la obra y las teorías de Dalí -en particular el método paranoico-crítico- una forma lúcida de explorar la lógica del inconsciente y la construcción del deseo.¿De qué murió Salvador Dalí?Salvador Dalí quien desde la infancia tuvo interés por el arte, nació en 1904 y murió un día como hoy, 23 de enero de 1989, a los 84 años, en su ciudad natal de Figueres. Sus últimos años estuvieron marcados por un progresivo deterioro físico y anímico, agravado tras la muerte de Gala, su musa y compañera de vida.Dalí falleció a causa de una insuficiencia cardíaca y fue sepultado, como él mismo lo dispuso, en el Teatro-Museo Dalí, un espacio concebido por él no solo como obra total, sino como el cierre simbólico de una vida dedicada a borrar los límites entre arte y existencia.