José Elías, empresario: "Nos obligan a gastarnos dinero en la baliza V-16 para el coche y no sirve de nada"
La baliza V-16 ha entrado en vigor como un elemento obligatorio de seguridad vial en España desde el 1 de enero de 2026 y ha generado un intenso debate público alrededor de su implementación. Su llegada responde a una estrategia de la Dirección General de Tráfico para reemplazar los tradicionales triángulos de emergencia por un dispositivo luminoso conectado que elimina la necesidad de salir del vehículo en una avería o accidente y, con ello, disminuye los riesgos de atropello en carretera, dado que cada año fallecen decenas de personas cuando bajan del coche para colocar señales convencionales.
Pese a sus objetivos de seguridad, la baliza V-16 ha suscitado polémica entre conductores y expertos. Parte de la discusión se centra en la obligatoriedad de llevar un dispositivo homologado y conectado en la guantera, dado que existen dudas sobre qué modelos son válidos y la percepción de un coste adicional para los automovilistas, que deben adquirir una baliza compatible con la normativa de la DGT. Además, en algunos casos se ha detectado confusión por la retirada de la homologación de ciertos modelos previamente aceptados, lo que ha generado que muchos conductores no estén seguros de si cumplen o no con la nueva exigencia.
Otro foco de controversia ha sido la sanción por no llevar la baliza V-16 homologada en el vehículo. Según la normativa vigente, no portar este dispositivo puede acarrear una multa de 80 euros, considerada leve y equivalente a la que antes se aplicaba por no llevar triángulos de emergencia, aunque también se ha señalado que en un primer momento las autoridades priorizarán la información frente a la penalización. Más allá de la multa, la medida ha abierto un debate sobre la rapidez de su implantación y la claridad con la que se ha comunicado a la ciudadanía, a diferencia de los motivos prácticos que deja por su escasa luminosidad en ciertos tramos.
José Elías critica la nueva obligación de la DGT
José Elías, empresario multimillonario conocido por ser propietario de empresas como Audax Renovables o La Sirena, expuso en la red social X sus principales pareceres sobre la nueva obligación impuesta por la Dirección General de Tráfico. "Nos obligan a gastarnos dinero en la baliza V-16 para el coche y no sirve de nada, es completamente inútil. Es un aparato que emite luz y posición cuando tienes un problema en la carretera. Ya está. Eso es todo lo que hace", comienza explicando el propietario. En comparación con las medidas aplicadas, el multipropietario acude a otras medidas de tráfico en favor de la precaución aplicadas en otras grandes potencias.
Cabe destacar que, aunque pueda parecer una medida que cuenta con el apoyo europeo, España es el único país que, por el momento, ha implementado en su repertorio este artilugio. "He estado en China y he visto cómo funciona la conectividad, allí el coche se comunica con los semáforos y te dice en la pantalla cuántos segundos faltan para que se ponga en verde. Aquí, sin embargo, nos han puesto una baliza que no sirve", critica. Pese a que la comparación pueda resultar algo distante, el empresario se refiere a la efectividad de ambas medidas.
"El problema es que la comunicación de este dispositivo es totalmente unilateral: solo emite una luz para que te vean, dice que hay un accidente en un punto geográfico concreto pero no sabe qué coche es ni quién ha tenido el accidente. Al final, te quedas tirado y la baliza no te soluciona el problema", expone. A diferencia del triángulo tradicional, en términos de visibilidad la realidad es que no hay un gran cambio. "Cuando tienes un accidente, lo que menos te apetece es ponerte a buscar los papeles del seguro en la guantera en medio de la carretera. La innovación habría sido aprovechar esa conectividad para cerrar el círculo", indica.
Lo que tendría que haber sido la baliza V-16
Por ello, Elías indica como, desde su propio criterio, hubiera tratado este tema si se hubiera querido mejorara las condiciones de comunicación, exposición y localización de un vehículo accidentado en la calzada. "Un sistema que se conecte automáticamente con tu aseguradora, que tú avises de que estás tirado y el sistema se encargue de mandarte la grúa, el taxi y el taller", agrega. Por último, resalta, una vez más, el papel deficitario de los encargados de maquinar este aparato. "Si obligamos a la gente a comprar algo y hacemos un despliegue masivo, hagámoslo bien, solo hace falta usar el sentido común", concluye.
