Quién no ha sentido alguna vez esa frustración cuando uno tiene mucha dificultad para conciliar el sueño . Ese desasosiego se intensifica con el paso de las horas al convertirse la cama en un lugar de pensamientos que van y vienen en lugar de ser un refugio de descanso. Cada intento por tranquilizarse y dormirse se ve interrumpido por la ansiedad de saber que el tiempo avanza y el descanso no llega . Una mezcla de cansancio físico y agitación mental provoca una inquietud difícil de controlar. Además, es inevitable que las personas miren el reloj con miedo, conscientes de que cada minuto sin dormir seguramente les restará energía para afrontar el día siguiente. Al amanecer, el cuerpo suele acusar la falta de sueño con una sensación de pesadez que se arrastra prácticamente durante el resto del día. Los reflejos se vuelven más lentos y la concentración disminuye. Quienes sufren insomnio de forma recurrente perciben cómo su rendimiento laboral o académico se deteriora por un agotamiento que se manifiesta sobre cada acto cotidiano y que hace que toda acción conlleve un esfuerzo adicional. Y la consecuencia ya no solo es el agotamiento físico, sino que puede alterar el estado de ánimo y generar ansiedad , de modo que las relaciones personales se vuelven más tensas. En definitiva, no dormir también influye en la manera que enfrentamos el mundo al día siguiente. Para combatir el insomnio se puede empezar por poner en práctica algunas cuestiones antes de entrar en la cama, como evitar la cafeína o las pantallas justo en los momentos previos o crear un ambiente oscuro y fresco en el dormitorio . No obstante, si aun así existe la dificultad para dormir, «uno de los errores más comunes del insomnio es luchar contra el estar despierto , mirar el reloj, calcular las horas, exigirle a tu cerebro que se apague », según ha explicado Luna Palma, médica residente de psiquiatría, en uno de sus vídeos más recientes en su canal de TikTok . «Todo eso al final lo que hace es aumentar la activación, porque el sueño aparece con menos esfuerzo, no con más control», añade la especialista. En su lugar, Luna Palma da una serie de recomendaciones para tratar de conciliar el sueño de una forma más rápida. «La próxima vez que estés en la cama y tengas dificultad para conciliar el sueño, no fuerces a tu cerebro a dormir. Simplemente párate a pensar lo a gusto que estás en tu cama, con tu manta, calentito ahora que es invierno, piensa en lo difícil que se hace salir de la cama por la mañana. Aprovecha ese momento, vívelo ». «No pienses en las horas que vas a dormir, no pienses en que no puedes dormir, simplemente fluye con el momento y déjate llevar. Recuerda que el objetivo no es dormir, sino descansar sin pelear », recomienda la psiquiatra, también creadora de contenido en redes sociales.