Amebas peligrosas se expanden por el mundo y activan alerta urgente de la comunidad científica
Las amebas de vida libre encendieron una alerta global entre científicos ambientales y de salud pública. Un artículo divulgado el 25 de enero y publicado en diciembre en la revista científica Biocontaminant advirtió sobre el riesgo creciente que representan estos microorganismos microscópicos para la salud humana.
El estudio explicó que estos organismos unicelulares viven de forma natural en el suelo y el agua. Su expansión global ocurre por efecto del cambio climático, el deterioro de los sistemas hídricos y las limitaciones en los mecanismos de vigilancia y detección.
Aunque la mayoría de estas amebas no causa daño, algunas especies generan enfermedades graves y potencialmente mortales. Entre ellas figura Naegleria fowleri, conocida como la ameba comecerebros, responsable de una infección cerebral poco frecuente pero casi siempre fatal. La infección se produce cuando agua contaminada ingresa por la nariz durante actividades como nadar.
Los investigadores señalaron que una de las principales amenazas radica en la resistencia extrema de estos organismos. Estas amebas toleran altas temperaturas. También resisten desinfectantes fuertes como el cloro. Incluso sobreviven dentro de sistemas de distribución de agua considerados seguros.
El aumento de las temperaturas globales favorece la propagación hacia regiones donde antes no se registraban. En 2025, un brote de Naegleria fowleri en India provocó la muerte de 19 personas y afectó a otras 69. A escala mundial, más de 33 países reportaron cerca de 500 casos, con mayor concentración en Estados Unidos, México, Australia y Pakistán.
El impacto sanitario se agrava porque estas amebas pueden funcionar como hospederas de otros patógenos, incluidos virus y bacterias. Estos microorganismos sobreviven dentro de las amebas y quedan protegidos de los procesos habituales de desinfección. Este fenómeno se conoce como el efecto caballo de Troya.
Según el artículo, esta condición facilita la diseminación de patógenos a través de sistemas de agua potable. Además, contribuye al incremento de la resistencia a antibióticos, un problema crítico para la salud pública mundial.
Ante este escenario, los autores del estudio destacaron la necesidad de mejorar la vigilancia, implementar tecnologías avanzadas de tratamiento de agua y desarrollar una estrategia coordinada que integre la salud pública, la investigación ambiental y la gestión de los recursos hídricos.
El análisis concluyó que el control de estas amebas exige soluciones integrales, debido a que el problema se ubica en la intersección entre el ámbito médico y el ambiental.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
