El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha reivindicado el papel fundamental de las pequeñas y medianas empresas como «el alma y el motor económico de la región» y ha apostado por una profunda reforma fiscal y administrativa para mejorar la competitividad y la creación de empleo en la región. Durante su visita a la empresa Ángel Ruiz Calderería de Torrijos, junto al alcalde, Andrés Martín, ha señalado que « el tejido productivo de la región está formado principalmente por pymes y micropymes que, pese a las enormes dificultades, están consiguiendo avanzar en innovación, modernización e incluso internacionalización», por lo que «tiene muchísimo mérito el trabajo que hacen nuestros empresarios, y la Administración tiene la obligación de estar a su lado ». Núñez ha recordado que Castilla-La Mancha es ya «la cuarta peor comunidad autónoma en datos de desempleo» , una situación que, a su juicio, evidencia «la incapacidad del actual Gobierno regional para generar empleo al ritmo de otras comunidades». En este sentido, ha puesto como ejemplo a la Comunidad de Madrid, que este lunes anunció una nueva bajada del tramo autonómico del IRPF. « Mientras en Madrid vuelven a bajar impuestos, el Gobierno socialista de Castilla-La Mancha se ha negado durante toda la legislatura a reducir el IRPF, a pesar de que doce comunidades autónomas ya lo han hecho», ha criticado. «Ese es el camino que debemos recorrer, con menos impuestos, menos burocracia y más apoyo al tejido productivo», ha afirmado Núñez, al tiempo que ha asegurado que « dentro de un año pondremos en marcha un Gobierno que simplifique el papeleo, acorte los tiempos administrativos y ayude a las empresas a crecer y a crear empleo ». Igualmente, ha advertido de que «Castilla-La Mancha se distancia cada vez más de la Comunidad de Madrid en competitividad fiscal y económica», una situación especialmente visible en zonas limítrofes como Torrijos. «Aquí, tan cerca de Madrid, vemos cómo allí la economía avanza y aquí cada vez resulta más difícil invertir y emprender», ha lamentado. Entre las medidas, Núñez ha destacado la necesidad de bajar el IRPF, eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones, reducir el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, así como rebajar los impuestos vinculados a la compraventa de suelo industrial destinado a la creación o ampliación de empresas. «Castilla-La Mancha necesita competitividad desde la fiscalidad y agilidad desde la Administración porque hoy sufrimos un infierno fiscal y una burocracia asfixiante que frena la inversión », ha incidido. Finalmente, ha asegurado que el Partido Popular está trabajando «de la mano de los alcaldes y del tejido productivo de la región» para ofrecer una alternativa clara . «Planteamos la senda contraria a la del Gobierno actual y dentro de un año podremos implementarla para que el crecimiento económico que hoy pasa por la región vecina, también llegue a Castilla-La Mancha».