Qué exige ser el número uno del Cefot de Cáceres y llegar al Garellano 45
El reconocimiento al alumno número uno del Cefot de Cáceres ha vuelto a situar en primer plano el modelo formativo del Ejército de Tierra. No se trata solo de completar un curso, sino de superar un proceso selectivo que combina pruebas físicas, adaptación psicológica y disciplina continuada, evaluadas desde el primer día de incorporación.
Según ha publicado El Periódico Extremadura, el siguiente destino de Jannai Castro Morán, el Regimiento de Infantería Garellano Nº 45, con base en Munguía (Vizcaya), no es casual. Las unidades de infantería ligera reciben a los soldados con mejores perfiles físicos y operativos, preparados para actuar en escenarios de alta movilidad y exigencia sostenida.
¿Qué significa destacar en el Cefot de Cáceres?
Un sistema que mide algo más que fuerza
| Condición física | Resistencia aeróbica, fuerza funcional y tolerancia al esfuerzo prolongado. |
| Disciplina | Cumplimiento estricto de normas, horarios y cadena de mando. |
| Trabajo en equipo | Capacidad de integración en patrullas y secciones operativas. |
El dato menos visible —y que explica por qué pocos llegan a lo más alto— es que la evaluación es diaria. No existe un examen final que compense semanas irregulares. Cada marcha, cada instrucción y cada ejercicio de combate básico suma o resta en la clasificación.
Requisitos reales para acceder a infantería ligera
- Superar el proceso de tropa y marinería: pruebas físicas, psicotécnicas y reconocimiento médico.
- Edad y titulación mínima: ESO o equivalente y nacionalidad conforme a la normativa vigente.
- Perfil operativo: resistencia al estrés y capacidad de adaptación a entornos cambiantes.
Fuentes del propio Ejército subrayan que la infantería ligera actúa como filtro natural. No todos los que entran solicitan estas unidades, y no todos los que las solicitan son asignados.
El Regimiento Garellano Nº 45: destino operativo
Qué formación continúa tras llegar a Munguía
Una vez incorporado al Garellano Nº 45, el soldado no “termina” su formación. Al contrario. Comienza un ciclo continuo de instrucción centrado en patrullas, tiro avanzado, combate en terreno irregular y preparación psicológica. Según manuales internos y doctrina OTAN, estas unidades deben estar listas para desplegar con escasa antelación.
Ejercicios periódicos, maniobras conjuntas y cursos de especialización forman parte de la rutina anual. La exigencia física se mantiene, pero el peso pasa progresivamente a la toma de decisiones bajo presión.
Vida diaria y factor humano
La vida en una unidad de infantería ligera combina jornadas de alta intensidad con periodos de preparación técnica. Para muchos jóvenes, supone el primer alejamiento prolongado del entorno familiar. El Ejército ha reforzado programas de acompañamiento y apoyo, conscientes de que la adaptación personal es tan crítica como la instrucción táctica.
Actos como la entrega de diplomas en Cáceres, en ocasiones presididos por el Rey Felipe VI, tienen un impacto que va más allá del protocolo. Refuerzan el vínculo con la institución y el sentido de pertenencia, especialmente en quienes no proceden de familias con tradición militar.
¿Qué carrera se abre tras la formación inicial?
Promoción y salidas profesionales
Tras completar los primeros años de servicio, el soldado puede optar a promoción interna a suboficial u oficial, acceder a especialidades técnicas o participar en misiones nacionales e internacionales. Informes del Ministerio de Defensa destacan que parte de la formación es homologable al ámbito civil, facilitando la reinserción laboral futura.
El perfil de recluta ha cambiado. Cada vez más jóvenes acceden por vocación personal, estabilidad laboral o interés profesional, no por herencia familiar. El mérito individual y el rendimiento objetivo han ganado peso frente a cualquier otro factor.
El valor de empezar arriba
Ser el número uno del Cefot no garantiza una carrera sin obstáculos, pero sí abre puertas. Mejores destinos iniciales, mayor visibilidad y una base sólida para asumir responsabilidades tempranas. En unidades como el Garellano Nº 45, ese margen puede marcar la diferencia.
La trayectoria de Jannai Castro Morán resume el modelo actual del Ejército de Tierra: exigente en el acceso, constante en la formación y abierto a quienes demuestran capacidad, disciplina y compromiso desde el primer día.
