Tomb Raider: Legacy of Atlantis y la decisión que ha encendido al mercado español
Una de las noticias más comentadas del cierre de 2025 en la industria del videojuego fue la confirmación de que Legacy of Atlantis, el próximo título de la saga Tomb Raider, no contará con doblaje al castellano. Una decisión que sorprendió tanto a jugadores como a profesionales del sector, no solo por el peso histórico de la franquicia, sino porque el español ha sido, durante décadas, uno de los idiomas habituales en la localización de la serie.
La ausencia de doblaje no afecta únicamente al mercado español. Otros idiomas europeos que tradicionalmente habían contado con versiones dobladas también han quedado fuera en esta entrega, lo que ha reabierto el debate sobre las políticas de localización de las grandes compañías y el lugar que ocupan determinados mercados dentro de la estrategia global de lanzamiento.
Hablar de Tomb Raider es hablar de una de las sagas más influyentes del videojuego moderno. Lara Croft se ha consolidado como uno de los iconos más reconocibles de la industria, con cifras de ventas que la sitúan entre los personajes más exitosos de todos los tiempos. Su impacto ha trascendido el propio medio, con adaptaciones cinematográficas de gran alcance y una presencia constante en la cultura popular desde finales de los años noventa.
Desde sus primeras entregas, la saga se ha caracterizado por una localización cuidada, especialmente en mercados como el español. Esa tendencia parecía consolidada hasta el anuncio de Tomb Raider: Legacy of Atlantis, un remake del primer juego de la franquicia presentado durante The Game Awards, que promete mejoras técnicas y jugables, pero que ha generado polémica por decisiones ajenas al propio diseño del juego.
El debate no llega en un contexto aislado. En los últimos años, varias recopilaciones y remasterizaciones de Tomb Raider han optado por soluciones controvertidas, como el uso de voces generadas mediante inteligencia artificial para imitar a las actrices originales en distintos idiomas, en lugar de volver a grabar los diálogos con profesionales del doblaje. Estas prácticas provocaron un fuerte rechazo por parte de actrices de voz y jugadores, llegando incluso a derivar en conflictos legales.
En este escenario, la decisión de prescindir del doblaje al castellano resulta especialmente difícil de justificar. España es uno de los mercados más relevantes del videojuego en Europa, situándose entre los tres primeros en volumen de consumo. Ignorar a millones de jugadores que históricamente han disfrutado de la saga en su idioma plantea interrogantes sobre el criterio seguido por Amazon Games, responsable de la publicación del título.
Lejos de resignarse, el sector del doblaje ha decidido movilizarse. La Plataforma de Asociaciones y Sindicatos de Artistas de Voz de España (PASAVE) ha tomado la iniciativa y ha reunido a varias de las actrices que han dado voz a Lara Croft en nuestro país a lo largo de los años. El objetivo es claro: visibilizar el interés real que existe por un doblaje al castellano y trasladar a la editora que esta decisión no pasa desapercibida.
Ana Jiménez, Danai Querol, Charo Soria y Nuria Mediavilla, todas ellas vinculadas en distintas etapas a la voz de Lara Croft en España, participan en un vídeo conjunto en el que hacen un llamamiento a la comunidad. En él, no solo reivindican la importancia del doblaje como parte de la experiencia cultural del videojuego, sino que también alertan sobre el uso de inteligencia artificial como sustituto del trabajo interpretativo humano.
La campaña busca sumar apoyos entre jugadores y profesionales, reforzando la idea de que la localización no es un simple añadido, sino un elemento clave para la accesibilidad y la conexión emocional con una saga histórica. Mientras tanto, la pelota sigue en el tejado de Amazon Games, que deberá decidir si mantiene su postura o atiende una demanda que, por ahora, no deja de ganar visibilidad.
La lucha por el doblaje al castellano de Legacy of Atlantis sigue abierta, y se ha convertido en algo más que una cuestión de idioma: es un símbolo del debate actual entre costes, tecnología y respeto por los mercados y los profesionales que han acompañado al videojuego durante décadas.
