El campeón,
PSG, tendrá que jugar la repesca por segunda temporada consecutiva. El penalti fallado por
Dembélé les ponía en octavos. El
Atlético, que empezó ganando, hizo el ridículo ante el
Bodo/Glimt en el Metropolitano y también queda fuera de los ocho primeros. El lapsus del ‘Topocho’ de
Simeone era un mal presagio para los colchoneros. Pero la gran sorpresa de la vibrante noche del carrusel del Multichampions fue la derrota del
Madrid que le obligará a jugar una ronda extraña.
Mourinho, con el
Benfica, se cargó a su amigo
Arbeloa, que salió mojado, trasquilado y con
Asencio y
Rodrygo expulsados. Del
Real solo se salvó un
Mbappé que sigue en racha, que adelantó al
Madrid de cabeza (0-1), que le puso en el partido (3-2) y que incluso anotó el 3-3, pero el árbitro le anuló el tanto en el 95, por impedir el saque del portero. Y dos minutos después, con el
Madrid ya fuera de los octavos (gracias al postrero gol del Sporting en San Mamés), pero con el
Benfica necesitado de un gol para colarse en el ‘top 24’,
Anatoli Trubin volvió a ser protagonista. Que tras 144 encuentros, el ultimísimo remate de la fase de grupos sea un remate de cabeza de un portero, que clasifica a tu equipo (
Benfica) y deja fuera otro (
Marsella), la UEFA no podía tener un mejor anuncio. De diversión, de emoción y de espectáculo.
Mourinho enloqueció y, para disfrute de la ‘culerada’, se las tuvo con Arbeloa. Habrá que hacer especiales del Chiringuito para que los barcelonistas gocemos de este momento. El
Barça clasificado y el
Madrid revolcado en Europa y con un arbitraje de los que no tiene en
España: penaltito en contra y dos expulsados. Por cierto, entre los ocho clasificados, cinco de la
Premier. Un mensaje a Europa.
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