La provincia de Córdoba mantiene este jueves varias carreteras cerradas al tráfico como consecuencia de los daños provocados por las intensas lluvias asociadas a la borrasca Kristin , que ha dejado crecidas de ríos y arroyos, deslizamientos de taludes y problemas en infraestructuras viarias. Según la información facilitada por la Diputación y el Servicio de Emergencias 112, actualmente son siete las vías que permanecen cortadas en distintos puntos de la provincia, mientras continúan los trabajos para restablecer la normalidad. En la zona norte , en el área de Pozoblanco, permanece cerrada la CO-7409 , que une Villaralto con Dos Torres, debido al desbordamiento del río Guadarramilla en el punto kilométrico 4+000, lo que ha obligado a interrumpir la circulación por motivos de seguridad. En la Campiña Sur, en la zona de La Rambla , continúa cortada la CO-4207, entre Montilla y Montalbán, en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 4+500 y 6+000. El corte se debe al desbordamiento de los arroyos de la Zarza y de las Salinas, así como del río Salado, que han anegado la calzada. En el término municipal de Córdoba capital y su entorno, se mantienen dos afecciones importantes . Por un lado, la CO-3406, que conecta la N-432 con Obejo, está cerrada en el punto kilométrico 11+530 por un deslizamiento del terraplén, que ha afectado a la explanación de la vía en un tramo que discurre a media ladera. Por otro, la CO-3105, que enlaza la N-IV con la CO-3200 por la barriada de los Ángeles (Alcolea), permanece cortada por el colapso de una obra de drenaje transversal (ODT) en el punto kilométrico 6+000. Además, en la zona de Montoro , la CO-3204, que comunica Córdoba con la A-309 por la Campiña, continúa cerrada en el punto kilométrico 26+000 debido al desbordamiento del arroyo Fontalvilla, que ha invadido la calzada. También permanecen interrumpidas al tráfico la CO-4205 en Espejo-Montemayor y la CO-4207 en Jarata-La Zarza. A estas incidencias se suman o tras afecciones menores en la red provincial, como deslizamientos locales de taludes, colmatación de cunetas y obras de drenaje por arrastres, así como caída de ramas, aunque en estos casos no se ha visto afectado el tráfico. Los equipos de conservación y las empresas adjudicatarias trabajan sobre el terreno para limpiar y reparar los daños. Desde la Diputación y los servicios de emergencias se recomienda a los conductores extremar la precaución , informarse del estado de las carreteras antes de desplazarse y respetar en todo momento la señalización provisional instalada en los tramos afectados.