Creadores de los Chinaokes revelan que irán más allá del video que sacudió Costa Rica: de esto se trata
Las elecciones nacionales tocan la puerta de una Costa Rica expectante. Entre candidatos presidenciales hay fuego cruzado desde todos los flancos y la discusión pública es candente caldera en la que hierve el odio.
Paradójicamente, en el plano de comunicar esperanzas, proyectos políticos y propuestas que deberían entusiasmar, pareciera más bien reinar la fría apatía. Sin embargo, una propuesta ciudadana independiente logró, mediante un video, estremecer al país como ninguna campaña partidaria lo ha logrado.
En menos de 48 horas, se contaron 4,3 millones de visualizaciones de Apaguemos este incendio juntos, el potente video dirigido y guionizado por Melany Mora y producido por James Meneses; nombres que se han hecho conocidos a nivel nacional por ser las mentes detrás de los Chinaokes de 2024 y 2025.
La pieza audiovisual posiciona una premisa contundente: Costa Rica, esa “finca” donde tantas generaciones han sabido ser patria, hoy está quemándose y las urnas son la única respuesta para reducir las llamas.
A partir de esto, una construcción visual, llena de imágenes impactantes y simbolismos que se entrelazan con agudeza, redondean un mensaje directo que no deja a nadie indiferente.
Y más allá de la enorme repercusión del video, esto no es un mensaje al viento, avisan Mora y Meneses. Apaguemos este incendio juntos es solo la piedra angular de algo mucho más grande.
Esta iniciativa toma el nombre de Cuidemos la finca, una comunidad de más de 250 personas que quiere sacudir este periodo electoral en beneficio de la democracia costarricense.
‘Apaguemos este incendio juntos’, el video apartidario que sacude las elecciones nacionales
Durante el difundido video, se utiliza la metáfora de Costa Rica como una finca, mientras la artista nacional va hilando un contundente y agudo mensaje que tiene como fin incentivar el voto y rechazar el autoritarismo latente en suelo tico.
En el audiovisual se echa mano de gran cantidad de referencias a un abanico muy amplio de elementos de la cultura costarricense que incluyen versos de Jorge Debravo, películas nacionales y hasta el hecho de haber sido grabada en la misma casa donde se rodó Maikol Yordan (la película más taquillera del país).
“Siempre hemos tratado de ver hacia afuera y tenemos demasiado acá de lo cual explorar. Por eso creo que esas pequeñas cosas (referencias), que tal vez la gente no nota, están construidas con mucho cuidado para que pudiéramos sentirnos identificados como país y como vecinos que somos”, detalló Mora.
También, una de las imágenes más impactantes se inspira en la pintura del billete de ¢5, llamada Alegoría del café y el banano, para denunciar la inseguridad que tiene a la población viviendo entre candados y rejas.
Mientras se presenta este paisaje rural idílico, con un grupo de campesinos, la escena se tiñe de sangre, cuando estas personas resultan asesinadas a disparos. “El Pura Vida se convirtió en Pura Muerte", resume la narradora con fuerza.
El video también tiene una base sólida de investigación, que ata la emotividad con datos que respaldan los argumentos.
Hacia el final del metraje, se ahonda en los riesgos del autoritarismo, asegurando que los ticos no deben cometer el mismo error de países vecinos en donde se instauraron gobiernos dictatoriales.
“Nuestra finca no es perfecta, pero es nuestra. En Costa Rica, al cumplir 18 años no nos llaman a defender el país con un arma; nos llaman a defenderlo en una urna. Por eso, con nuestro voto, hay que apagar este incendio juntos y cuidar la finca que tanto le costó a nuestros abuelos construir”, se oye en el video.
“Porque esta finca, su historia, su naturaleza, su libertad y su gente son nuestra herencia más grande. No dejemos que decidan por nosotros”, concluye la narración.
Cuidemos la finca, una plataforma de participación ciudadana
Este movimiento surgió de una necesidad que ambos productores audiovisuales conversaron desde finales de 2025, cuando convinieron en que no podían dejar sus talentos de brazos cruzados frente a todo lo que les preocupaba de la coyuntura actual.
En ese momento, los dos estaban muy atareados por la producción de las parodias de El Chinamo; pero siempre colgaba en su lista de pendientes la idea de que “algo tenían que hacer” en enero, para impactar positivamente en las elecciones.
Una vez finalizado el año y desde la playa, Mora empezó a manifestar este deseo a sus seguidores en redes sociales. Entonces, topó con una respuesta abrumadora de cientos de personas con la misma inquietud.
“A mí me pone muy emocional el tema de las elecciones. Estuve días paralizada, pero creo que algo muy importante que hay que hacer es convertir siempre el miedo en acciones y en movilizaciones; y hacer las cosas aunque sea con miedo”, comentó la artista.
La semana anterior aterrizaron el proyecto y consiguieron, en tiempo récord, el apoyo de más de 150 personas. Estas donaron desde recursos económicos hasta su trabajo en la producción, que se grabó y editó ese mismo fin de semana.
“Tuvimos de voluntario a una parte del talento audiovisual más importante que tenemos ahorita en Costa Rica. No solamente hicimos comunidad y trabajamos algo en común, sino que también esto nos ayuda a respaldar y a mostrar el talento audiovisual en Costa Rica”, declaró Meneses.
Ver el fruto de tantas manos unidas, sin colores políticos ni intereses económicos, fue reconfortante para los creadores que encabezaron el rodaje y, a la vez, un indicador de que aquello no podía quedar allí.
Por esta razón, decidieron convertir lo que fue pensado como en un video para llamar a ejercer el sufragio, a una plataforma ciudadana para crear contenido que fortalezca estos objetivos.
De este modo, hoy están organizados en un grupo 250 personas con 28 proyectos diferentes. Estos se tratan de contenido para redes sociales en diversas presentaciones, en los que participan desde creadores hasta deportistas, pasando por personas de a pie que simplemente deseaban expresarse.
“Al final de cuentas, es encontrar algo que nos une, nos moviliza y poder encontrar las palabras para expresar los sentimientos del resto de la población. Porque a pesar de que yo me pueda sentir muy sola con esta situación, porque de pronto vivo con personas que no piensan igual que yo, existe mucha gente con el mismo sentir”, explicó Melany Mora.
“Con una amenaza a la democracia que representa la continuidad (del chavismo), muchos tienen voluntad de articularse y al menos sentir que se hizo algo para intentar salvar la democracia. Y si no, cuando menos, ayudar a que una o dos personas más vayan a votar. Con eso es suficiente”, agregó.
Todos los materiales producidos por los integrantes del grupo, según explicaron los líderes del proyecto, se irán publicando en las redes sociales de Cuidemos la finca durante los próximos días.
La comunicación y la democracia
Para Mora y Meneses, la creación del video Apaguemos este incendio juntos, tiene una doble lectura, además del mensaje electoral que transmite: la importancia de la comunicación (y los comunicadores) para la democracia.
Esto, consideran, se ve reflejado incluso en aspectos como los spots publicitarios que han quedado marcados en la memoria colectiva durante las campañas presidenciales.
Según analizan los dos profesionales en Comunicación, esta contienda ha tenido un gran vacío en posicionar estos mensajes y, en términos de publicidad, es muy probable que quede en el olvido.
“Obviamente, hay algunas campañas que se recuerdan por cosas que pueden ser muy cuestionables; pero, igualmente, como que calan dentro del imaginario de la población”, reflexionó.
Además de eso, los dos productores comenzaron a sentir que mucha gente no está especialmente consciente de lo que se juega en estas elecciones; hecho que se potencia con una campaña que “se sentía superapagada”.
Por otra parte, el gran suceso de su cortometraje se convirtió, indirectamente, en una cachetada para los partidos políticos. Estos grupos, aun con el respaldo de un gran presupuesto, han abusado de la Inteligencia Artificial y no han estado ni cerca de generar un mensaje tan efectivo.
“Hacerlo con una IA resta absolutamente todo el esfuerzo participativo que hay detrás, tanto trabajando en un equipo audiovisual, como lo que viene después. Si surge una iniciativa popular en grande, como lo es Cuídeme la finca, la IA no puede mediar en esto”, afirmó James Meneses.
“Entre menos IA el mensaje es más fuerte, con más poder y más empatía con la realidad”, concluyó.
