Добавить новость
103news.com
World News
Январь
2026

La última víctima del clan de los 'afiladores': «Ya no podía más, les pagué 9.000 euros y me pedían otros 10.000»

0
Abc.es 
Javier (nombre ficticio) tiene 44 años y trabaja desde siempre en el sector de las instalaciones industriales, primero en el negocio familiar y desde hace unos años al frente de su propia empresa. Entre su cartera de clientes aparecen sobre todo firmas de alimentación, con las que mantiene encuentros periódicos tanto en su nave, ubicada en un polígono del sur de Madrid, como en las sedes y oficinas de tales compañías. Una circunstancia clave para explicar el porqué cayó en la trampa del clan de los ‘afiladores’ , una banda de extorsionadores a la que la Policía Nacional asestó un duro golpe gracias, entre otras, a denuncias como la suya. Todo comienza en marzo del año pasado, cuando Javier está fuera manteniendo una de las citadas reuniones. «El primer día que se presentan tenía a dos trabajadores en el taller», recuerda, antes de que uno de estos empleados le llame por teléfono para contarle que estas personas se habían ofrecido para afilar una serie de brocas. «Yo la verdad es que no les hice ni caso, de esto que no sabes bien ni que es lo que quieren», añade, antes de decirle a los suyos que rechacen cualquier propuesta. Pero los inesperados visitantes no van a cejar en el empeño. Días después, acuden de nuevo a la nave para insistir en su propósito, pero esta vez con una demostración gratuita para establecer una relación de confianza. Javier tampoco está en el taller, por lo que vuelve a ser contactado por un compañero y ahí, con la cabeza puesta en otras cosas, le dice a este que haga lo que crea. Craso error. Los supuestos afiladores, expertos en marear la perdiz, consiguen llevarse una hoja de sierra y varias brocas y coronas. A partir de ahí, y a diferencia de otros casos en los que realizan una llamada intermedia (para advertir a su víctima que durante el afilado han tenido un percance con su propia maquinaria), a Javier directamente le piden dinero por el supuesto trabajo. Para ello, regresan solo con las brocas y le desgranan un presupuesto a todas luces desproporcionado: entre 1,80 y 2 euros por cada milímetro cuadrado que tenga la herramienta en cuestión. «Un disparate, y más cuando todo el material que se llevaron no supera los 500 euros», resume el damnificado, sin salir de su asombro al conocer la cifra que le exigen abonar: más de 3.000 euros. Su interlocutor, un tal Francisco (también nombre ficticio), justifica la cantidad en base al mal estado de las brocas y a la necesidad de aplicarles un tratamiento con un aceite especial, algo totalmente infundado. La conversación sube de tono y no tardan en salir las primeras amenazas. «Me empieza a decir que él no quiere mandar a los drogadictos que tiene en la Cañada a la entrada de mi negocio», rememora la víctima, dentro de una ristra de advertencias similares. Lejos de frenar su acoso, Francisco redobla el número de llamadas desde primera hora de la mañana: el teléfono de Javier suena al menos veinte veces al día, lo que empieza a hacer mella en el interpelado. Como es lógico, no quiere problemas a las puertas de su empresa, ni mucho menos que los clientes se vean involucrados. La violencia psicológica en este punto es clave, tanto, que el falso afilador saca a relucir al patriarca, una especie de figura soberana con la que justificar tal insistencia. A veces, incluso, con excusas surrealistas: «Mira Javier, págame, que el patriarca me pregunta porque este fin de semana tenemos una boda. Se casa mi nieta y si quieres venir estás invitado». Finalmente, y aunque sabe que es una estafa, accede a pagar por medio de una transferencia, solicitando, eso sí, una factura de antemano. El empresario recibe un documento escrito a mano y enviado por correo electrónico desde un locutorio, en el que figura el nombre de una mujer y un DNI, y salda el trato con la promesa de que el trance ha terminado. Todo mentira. A los 10 días, Francisco se baja de un BMW ranchera, matrícula francesa, y deja en su taller un segundo lote con las coronas y la hoja de sierra. Dentro del coche está otro individuo, que espera a que se suba su jefe para marcharse del lugar. De inmediato, regresan las llamadas para que pague el afilado por milímetros cuadrados de estas últimas herramientas. Se suceden también los mensajes SMS, del tipo: «O pagas o puedes tener problemas». Le piden otros 3.000 y pico euros, y de forma velada dejan caer que saben el dinero que tiene a tenor del material que almacena en la nave. «En esas que pienso, a ver si me van a entrar a robar. Se tiran todo el fin de semana insistiendo y el lunes les digo que pago, pero que aquí se termina todo». Algo a lo que Francisco responde: «Te doy mi palabra, por mis muertos que esto se ha acabado». Y la realidad, durante los siguientes seis meses, parece darle la razón. El susto ha salido caro, piensa, pero al menos nadie de su familia ha tenido que lidiar con la angustia . «Preferí cargar con todo a la espalda», cuenta, sin saber entonces que a finales de septiembre un tal Juan (el último nombre ficticio del relato) marcará el número de su empresa. En un tono mucho más altivo que el de Francisco, pide en reiteradas ocasiones el teléfono de Javier, así hasta que este decide contactarlo para que deje de colapsar la línea de la oficina. A su llamada, responde el mismo tipo: «Soy el Juan, y hemos estado viendo que nos equivocamos al medir el tamaño de las brocas, el patriarca me está diciendo que nos debes 2.000 euros». Cuando Javier, que no entiende nada, le refuta que ya lo dejó todo zanjado con Francisco, el nuevo ‘afilador’ corta tajante: «Francisco ya no está, lo hemos desterrado por equivocarse en la medición de brocas». Durante tres días su móvil no deja de sonar, mismo ‘modus operandi, idéntico nudo en el estómago de Javier, quien vuelve a realizar otra transferencia. «La hago un jueves y el sábado me llama este Juan y me dice que se han equivocado y que les debo 10.000 más, y que el patriarca le ha echado de casa por no llevarle ese dinero», resume. Harto de las numerosas llamadas, el domingo decide apagar el teléfono, consciente de que la situación es ya completamente inabarcable. Es ahí cuando contacta con el Grupo XII de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid, especializado en desaparecidos, secuestros y extorsiones. Y el resto es historia. «Me quito el sombrero con ellos», sentencia. No es para menos: en apenas tres semanas, los agentes lograron detener ‘in fraganti’ a Juan y dos de sus compinches, poniendo fin a la pesadilla sufrida.






Губернаторы России





Губернаторы России

103news.net – это самые свежие новости из регионов и со всего мира в прямом эфире 24 часа в сутки 7 дней в неделю на всех языках мира без цензуры и предвзятости редактора. Не новости делают нас, а мы – делаем новости. Наши новости опубликованы живыми людьми в формате онлайн. Вы всегда можете добавить свои новости сиюминутно – здесь и прочитать их тут же и – сейчас в России, в Украине и в мире по темам в режиме 24/7 ежесекундно. А теперь ещё - регионы, Крым, Москва и Россия.

Moscow.media


103news.comмеждународная интерактивная информационная сеть (ежеминутные новости с ежедневным интелектуальным архивом). Только у нас — все главные новости дня без политической цензуры. "103 Новости" — абсолютно все точки зрения, трезвая аналитика, цивилизованные споры и обсуждения без взаимных обвинений и оскорблений. Помните, что не у всех точка зрения совпадает с Вашей. Уважайте мнение других, даже если Вы отстаиваете свой взгляд и свою позицию.

Мы не навязываем Вам своё видение, мы даём Вам объективный срез событий дня без цензуры и без купюр. Новости, какие они есть — онлайн (с поминутным архивом по всем городам и регионам России, Украины, Белоруссии и Абхазии).

103news.com — живые новости в прямом эфире!

В любую минуту Вы можете добавить свою новость мгновенно — здесь.

Музыкальные новости




Спорт в России и мире



Новости Крыма на Sevpoisk.ru




Частные объявления в Вашем городе, в Вашем регионе и в России