En busca del presidente: Sánchez lleva dos semanas sin rendir cuentas ante los españoles por el accidente de Adamuz
Han pasado ya dos semanas desde el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, continúa sin comparecer públicamente para dar explicaciones ante los españoles. El silencio del jefe del Ejecutivo contrasta con la magnitud del suceso y con la presión política y social que ponen en tela de juicio la actuación del Gobierno en los días posteriores.
Desde que se produjo el accidente, Moncloa ha optado por una estrategia de perfil bajo, delegando las explicaciones en intervenciones del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. Pero la ausencia del presidente, que solo se pronunció en público sobre el accidente en un mitin de la campaña en Aragón, ha alimentado las críticas de la oposición.
Mientras, los partidos de la oposición han insistido en la necesidad de que el presidente comparezca en el Congreso de los Diputados para aclarar qué información manejaba el Ejecutivo, qué decisiones se adoptaron en las primeras horas y si se produjeron fallos en los protocolos de seguridad o en la coordinación institucional.
Una comparecencia que ya ha solicitado Sánchez -escudándose en la petición propia-, y que está prevista para el 11 de febrero. Sin embargo, ayer tenía que haber comparecido ante el Senado, junto al ministro Puente, pero decidió ausentarse.
Una ausencia que el presidente del Senado, Pedro Rollán, le advirtió que si se producía tendría "consecuencias jurídicas". "La falta de comparecencia en la fecha y hora señaladas, sin causa debidamente justificada y comunicada por los cauces oficiales, podrá dar lugar a la adopción de las medidas que procedan por parte de los órganos de la Cámara y a la exigencia de las responsabilidades que en Derecho correspondan", indicó Rollán en una carta remitida al presidente.
Mientras tanto, en Adamuz persiste la conmoción por lo sucedido mientras que los familiares de las víctimas y heridos reclaman respuestas claras y gestos políticos que vayan más allá de los mensajes genéricos de condolencia.
Por su parte, desde el Gobierno se limitan a señalar que se está trabajando "con rigor" y que habrá explicaciones cuando concluya la investigación, sin concretar plazos ni el formato de una eventual comparecencia de Sánchez.
Pero el paso del tiempo juega en contra del Ejecutivo, que ve cómo el accidente de Adamuz se convierte no solo en un asunto de gestión, sino en un nuevo frente político marcado por la ausencia del presidente.
