De las palabras a los gestos de burla. Juan Castro , anterior alcalde de Carcabuey y anterior concejal en el Ayuntamiento de la localidad, realizó una peineta, el gesto despectivo de mostrar el dedo corazón en el enhiesto en el puño cerrado, en el transcurso del último Pleno municipal. Fue al final de la sesión, en el punto de ruegos y preguntas, cuando Francisco Rueda, portavoz del Partido Popular , tomó la palabra para tratar un asunto, que en Carcabuey ha tenido mucho eco: el fallido teatro con una propuesta arquitectónica muy arriesgada. Mientras Francisco Rueda leía, Juan Castro, anterior alcalde y ahora concejal de Hacienda en el equipo liderado por Juan Miguel Sánchez Cabezuelo (IU) realizó una peineta con la mano izquierda. No lo vio el líder de la oposición, que tenía la vista fija en los papeles, pero sí el alcalde, que, lejos de reprenderle por su comportamiento, le sonrió con complicidad . Esto lo animó a continuar, de forma que realizó por segunda vez el gesto, en esta ocasión con la mano derecha , y también sin que lo vieran los ediles de la bancada popular. Durante toda la sesión los momentos tensos entre Juan Castro y la oposición fueron constantes. «Después se quejan», llegó a decir en un momento del Pleno. En el vídeo aparece el gesto a las 2 horas y 49 minutos. Para el PP, se trata de «un comportamiento impropio de un cargo público, carente de toda vergüenza institucional y que supone una falta de respeto no solo hacia los representantes municipales, sino hacia todos los vecinos de Carcabuey ». Porque aseguran que no es un hecho aislado: «Pleno tras pleno venimos soportando interrupciones interesadas, ataques verbales e insultos groseros por parte del señor Castro, situaciones que también se han producido en comisiones y que nunca deberían formar parte del funcionamiento normal de una corporación municipal». Por eso piden la «dimisión inmediata de Juan Castro», pero también insisten en pedir al alcalde «que deje de amparar estas actitudes y que garantice, de una vez por todas, el orden, la imparcialidad y la dignidad que deben regir el funcionamiento de este Ayuntamiento».