España es el tercer país del mundo más eficaz en la lucha contra el yihadismo
Para evaluar el éxito de la lucha antiterrorista, el recuento de ataques por sí solo es engañoso. La verdadera eficacia requiere un bajo número de ataques realizados, una alta actividad de prevención y sólidos marcos de inteligencia y legales. Al utilizar una rúbrica analítica de 100 puntos basada en datos de arrestos, procesamientos y métricas del impacto del terrorismo, Valens Global descubrió que cinco países que destacan.
--Marruecos: Disrupción constante + cero impacto de los ataques recientes.
--Singapur – La inteligencia preventiva en su forma más disciplinada.
España: el canal de detención de yihadistas más productivo de Europa.
--Reino Unido: Interdicción de gran volumen con supervisión estratificada.
--Australia – Prevención sostenida con baja frecuencia de ataques.
A l vista de estos datos, el informe llega a la conclusión de que los Estados más eficaces en la lucha contra el terrorismo no esperan a que se produzcan los ataques: intervienen con prontitud, actúan con agresividad y aceptan el riesgo político en la prevención.
Al utilizar la misma rúbrica de efectividad de 100 puntos, Estados Unidos se ubicaría aproximadamente entre el 7.º y 9.º lugar a nivel mundial en efectividad contra el terrorismo yihadista, con una puntuación total de 72/100.
Estados Unidos obtiene una puntuación de 22/40 en impacto terrorista debido a múltiples atentados yihadistas exitosos, en ocasiones letales, perpetrados en la última década, lo que le impide alcanzar una clasificación de bajo impacto. Obtiene una puntuación de 38/40 en capacidad de prevención, lo que refleja el aparato antiterrorista nacional más grande y capaz del mundo, un volumen sostenido de arrestos y condenas, y frecuentes interdicciones preoperativas por parte del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y grupos de trabajo conjuntos.
La eficacia antiterrorista no puede medirse únicamente con las estadísticas de ataques. Un estado que sufre pocos ataques puede ser simplemente un objetivo poco atractivo, mientras que un país que enfrenta una amenaza constante puede demostrar una capacidad operativa mucho mayor mediante una prevención incansable. Los resultados revelan que quienes mejor se desempeñan comparten una característica común: no esperan que la violencia justifique la acción. El panorama antiterrorista global prioriza los sistemas proactivos sobre los reactivos, concluye el informe que cita HTS
