María, jubilada: “No llego 700 euros de pensión, no puedo ir al teatro porque son 60 euros”
El momento de la jubilación es el más esperado por muchas personas tras toda una vida trabajando, algunos en oficios duros y que implican un sacrificio físico que puede ser difícil de sobrellevar en los últimos años de carrera profesional. Tras muchos años madrugando cada mañana o llegando a última hora de la tarde, a veces ambas, las personas tienen espacio para descansar y disfrutar mientras reciben una pensión que permite vivir con tranquilidad junto a los ahorros.
El problema llega en los casos en los que no se vive, simplemente se sobrevive. Muchos jubilados tuvieron que dejar de trabajar o simplemente no cotizaron los años suficientes y no reciben una pensión completa, quedándose en una situación altamente comprometida. Puede parecer una excepción, pero el programa Espejo Público reveló varias historias estremecedoras y que muestran que la jubilación no siempre es una etapa sencilla.
Jubilados en apuros
La primera historia fue la de María, que señaló que no llegaba a 1.000 euros: "Ojalá, menos de 700". Su ocio se reduce drásticamente: "Al teatro no puedo ir porque son 60 euros. Al cine sí, porque me cuesta dos". Las mujeres cobran un 31% menos de pensión, según datos del programa. Pese a ello, no desestima su ocio y busca alternativas para poder disfrutar: "De vez en cuando me doy el lujo de ir a casa de mi amiga de Fuengirola, o a Barcelona, que tengo otra amiga". Viaja, pero a lugares en los que tiene hospedaje gratuito.
Otra jubilada, Beatriz, si confesó el dato concreto de su pensión: "840 euros". Ella trabajó 32 años y se dedicaba a la limpieza de colegios. "Son para mis gastos, pero de vez en cuando tengo que ayudar a mis hijos", confesaba. La mujer explicó que tenía la casa pagada, algo clave para estas personas que reciben la pensión completa ya que de lo contrario les puede ocurrir lo que a Susana, que alquila habitaciones a estudiantes y ni siquiera tiene una para ella, durmiendo cada noche en el salón.
Dos pensiones no siempre es suficiente
Carmen cobra la pensión de viudedad y la de jubilación, pero no tampoco es suficiente para alcanzar las cuatro cifras ya que recibe 980 euros. Solo 200 euros son de la suya y ella explica el motivo: "Los últimos diez años no estuve cotizando porque estuve cuidando a las abuelas". Se mojó sobre la situación de los jóvenes de cara a la posible jubilación: "Empiezan a trabajar mucho más tarde, luego no encuentran trabajo y son precarios. No me extraña que cuando ellos sean mayores no vayan a tener".
"Me hago mis cuentecitas y tengo que llegar", explicaba. "Tengo la casa pagada, pero hay que pagar luz, teléfono...", avisa sobre la complicada situación. Tiene que llevar una organización férrea: "Primero pago la casa y con lo que queda hago al compra del mes, voy haciendo una lista y con eso me voy apañando hasta final de mes". Un problema que se repite en multitud de hogares españoles y que lleva a muchas familias al límite.
