Cara a cara en la Casa Blanca: Petro y Trump buscan recomponer una relación marcada por la tensión
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, sostuvieron este martes 3 de febrero de 2026 una reunión histórica en la Casa Blanca. El encuentro, que duró aproximadamente dos horas, representó el primer contacto cara a cara entre ambos mandatarios tras un año de intensos choques diplomáticos, insultos públicos y decisiones drásticas que habían llevado la relación bilateral a su punto más complejo en décadas.
A diferencia de las visitas recientes de otros líderes regionales, medios internacionales registraron que la recepción de Petro fue notablemente austera. El mandatario colombiano llegó al Ala Oeste en un vehículo del Servicio Secreto, pero no fue recibido en el pórtico por Trump ni contó con la tradicional guardia de honor militar. Esta falta de protocolo ceremonial fue interpretada por analistas como un reflejo de la cautela con la que Washington maneja la figura de Petro, especialmente tras la reciente revocación de su visa y su inclusión en listas de sanciones económicas.
Y aunque ninguno de los mandatarios ha dado declaraciones oficiales sobre el encuentro, el presidente colombiano compartió una serie de posteos en redes sociales que insinúan un buen recibimiento por parte del estadounidense. Entre ellos, una fotografía enmarcada y acompañada de la frase “Gustavo: Un gran Honor. Amor a Colombia. Donald Trump” y la imagen de la portada del libro “Trump: El Arte de la Negociación” con la dedicatoria “Eres genial. Donald Trump“.
¿Qué me quiso decir Trump en esta dedicatoria?
No entiendo mucho el inglés pic.twitter.com/biNGKcVBu2— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 3, 2026
La reunión se desarrolló a puerta cerrada, sin acceso a la prensa ni declaraciones conjuntas al finalizar. Según fuentes oficiales, el eje central de la discusión fue la lucha contra el narcotráfico. Mientras que la administración Trump sostiene que la producción de cocaína se ha disparado bajo el actual gobierno colombiano, Petro defendió su política de sustitución de cultivos y presentó datos que, según el mandatario, demuestran la eficacia de su enfoque basado en la justicia social y no solo en la represión militar.
Otro punto crítico en la agenda fue la situación regional tras la reciente operación militar estadounidense en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro. Petro, quien inicialmente fue muy crítico con las acciones de Washington, llegó a la cita con un tono más conciliador. Así, el presidente colombiano habría solicitado formalmente que Maduro sea devuelto para ser juzgado por tribunales en Venezuela o bajo un marco jurídico regional, buscando una salida que respete la soberanía del país vecino.
El presidente colombiano Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca. Foto: Presidencia (Colombia).
A pesar de las profundas diferencias ideológicas, Donald Trump expresó, momentos antes del encuentro, una disposición positiva, calificando el cambio de actitud de Petro como “agradable” en los últimos meses. Por su parte, el colombiano manifestó en sus redes sociales estar dispuesto a “seguir fortaleciendo la relación”, enfatizando que su lucha contra las drogas es una realidad personal que ha afectado incluso a su propia familia, ahora en el exilio.
Por otro lado, la delegación que acompañó a los mandatarios subrayó la importancia estratégica del encuentro. Del lado estadounidense participaron figuras clave como el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio. Por parte de Colombia, Petro estuvo acompañado por la canciller Rosa Villavicencio y el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, sugiriendo que además de la seguridad, la cooperación energética y económica también formaron parte de los diálogos privados.
Así, la jornada concluyó con un mensaje de optimismo moderado. Aunque no se anunciaron acuerdos inmediatos sobre aranceles o la restitución de visas, el simple hecho de que ambos líderes pasaran dos horas dialogando en el Salón Oval marca el inicio de una nueva etapa de “recomposición”. El mundo queda ahora a la espera de los efectos prácticos de esta cumbre en la política antidrogas y en la estabilidad de una región que sigue convulsionada por los cambios de poder.
El presidente colombiano Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca. Foto: Presidencia (Colombia).
