La llegada del Plan Auto+ en 2026 marca un punto de inflexión en las ayudas estatales para la renovación del parque automovilístico, estableciendo criterios muy específicos que los compradores deben conocer antes de acudir al concesionario. Para que un vehículo sea considerado elegible dentro de este programa dotado con 400 millones de euros, debe cumplir obligatoriamente con dos condiciones fundamentales de base: poseer la etiqueta CERO de la Dirección General de Tráfico y no superar los límites de precio establecidos en la normativa. Esto significa que la ayuda se dirige exclusivamente a modelos eléctricos puros, eléctricos de autonomía extendida, híbridos enchufables con más de 40 kilómetros de autonomía y vehículos de pila de combustible de hidrógeno. En lo que respecta al coste del vehículo, el Gobierno ha fijado un techo de gasto para evitar que las subvenciones se destinen a modelos de lujo, buscando así democratizar el acceso a la tecnología eléctrica. En el caso de los turismos de hasta nueve plazas, el precio en factura no puede superar los 35.000 euros, cifra que debe calcularse antes de impuestos y después de haber aplicado los descuentos comerciales del concesionario. Por su parte, las motocicletas tienen un límite de 10.000 euros, mientras que furgonetas y cuadriciclos no presentan una limitación de precio específica en las bases actuales del programa. Una de las grandes novedades de este plan es la introducción del denominado criterio europeo, que vincula una parte sustancial de la subvención a la soberanía industrial del continente. De este modo, el 25% de la cuantía total de la ayuda queda reservado exclusivamente para aquellos modelos cuyo proceso de fabricación se haya realizado íntegramente dentro de la Unión Europea. Esta medida pretende incentivar la compra de coches que generen riqueza y empleo en las plantas locales, especialmente en España, reforzando la cadena de valor comunitaria frente a competidores externos. El Plan Auto+ no solo contempla la adquisición directa, sino que también incluye modalidades como el leasing y el renting, este último especialmente enfocado a autónomos y empresas. Las ayudas tienen carácter retroactivo para todas las operaciones realizadas desde el 1 de enero de 2026, permitiendo que un particular se beneficie de la ayuda por un vehículo, mientras que las personas jurídicas pueden ampliar este cupo hasta un máximo de diez unidades . Con estas directrices, el programa busca una transición energética que no solo sea sostenible desde el punto de vista medioambiental, sino también equilibrada en lo económico y estratégico para la industria europea.