Suben las tensiones entre EU e Irán previo a negociaciones: Derriban dron iraní cerca de base estadounidense
Irán admitió que perdió el contacto con un dron Shahed-129 en aguas internacionales tras cumplir con “éxito” su misión de transmitir imágenes de movimientos militares en la zona cercana a la República Islámica y después de que Estados Unidos anunciase el derribo de un avión no tripulado iraní.
“Un dron de la Guardia Revolucionaria de Irán transmitió con éxito imágenes a su base, pero después se perdió la comunicación”, informó anoche la agencia Tasnim, vinculada con el cuerpo militar de élite.
Según este medio, el dron Shahed-129 realizaba una “misión rutinaria y legal de reconocimiento, monitoreo de las aguas internacionales” y la causa de la “desconexión” del aparato “está siendo investigada”.
La agencia Fars, también vinculada a la Guardia Revolucionaria, indicó que la misión del dron era monitorear los movimientos militares en las aguas adyacentes a la República Islámica y transmitir las imágenes a su base en tierra.
Horas antes, las Fuerzas Armadas estadounidenses anunciaron que habían derribado el martes un dron iraní que, según detalló un portavoz militar citado por la cadena Fox News, se aproximó a su portaaviones USS Abraham Lincoln, desplegado en el mar Arábigo junto a su grupo de combate para ejercer presión sobre Teherán.
El dron “realizó maniobras innecesarias en dirección al buque” y continuó volando hacia el portaaviones “a pesar de las medidas de distensión adoptadas por las fuerzas estadounidenses” y acabó siendo derribado por un caza F-35 embarcado en el Abraham Lincoln, según explicó a Fox News el capitán Tim Hawkins, del Comando Central estadounidense.
Según Hawkins, el portaaviones de propulsión nuclear se encontraba navegando a unas 500 millas (algo más de 900 kilómetros) al sur de la costa iraní en el mar Arábigo en el momento del incidente, en el que ningún militar ni activo estadounidense resultó dañado.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el pasado 22 de enero que estaba enviando una flota, compuesta por este buque y su grupo de combate, a aguas cercanas a Irán para enviar un mensaje intimidatorio a su gobierno en medio de la represión contra las históricas protestas que han sacudido el país.
A raíz de estas presiones Teherán ha accedido a retomar negociaciones con Washington sobre su programa nuclear, unas conversaciones que se llevarán a cabo en los próximos días.
