El Rijksmuseum recrea 'Las metamorfosis' de Ovidio con vulvas volcánicas y violaciones
El mármol parece ceder bajo el peso del cuerpo, inmóvil y a la vez vivo: no es un truco del ojo, sino la antigua promesa del poeta romano Ovidio en la que aseguraba que "todo cambia sin desaparecer". Se cumple así la profecía dos mil años después en el Rijksmuseum de Ámsterdam, donde una exposición recorre la historia del arte como una cadena de transformaciones.
'Metamorfosis. Ovidio y las artes', realizada en colaboración con la Galleria Borghese, reúne más de 80 obras maestras procedentes de museos y colecciones de todo el mundo que van de la Antigüedad clásica de Grecia y Roma, de sus mitos, hasta el arte contemporáneo, y que se mostrará desde este viernes y hasta el 25 de mayo, cuando ya ponga rumbo a Roma.
Como explica 'The Guardian': la artista Juul Kraijer se convierte en Medusa en una sala a oscuras. Toda la atención se centra en en tres pantallas gigantes. Las serpientes se deslizan sobre su rostro, "cubriéndole los ojos y acariciando sus labios", describe la cabecera británica. Al mismo tiempo, la imagen es tan silenciosa como aterradora; también una de las "sorpresas" de la muestra.
Clásicos y contemporáneos
Los Caravaggio, Bernini y Brâncuși (eso sí, sus obras menos comunes) se combinan con artistas modernos que reinterpretan las leyendas en las que los dioses hacen todo lo posible por salirse con la suya frente a los indefensos, que casi por norma son castigados. "Cuerpos transgénero, pechos desnudos e incluso una vulva volcánica aparecen en obras inspiradas en la obra maestra del poeta romano Ovidio, 'Las metamorfosis'", narra el medio inglés.
Los modelos de yeso de Auguste Rodin se mezclan con figuras que emergen de la roca tosca, como la escultura femenina creada por Pigmalión en la leyenda de Ovidio, que ahora cobra vida en Ámsterdam. Otra sala recrea la leyenda de Leda y el cisne, donde Zeus "seduce" a la reina espartana adoptando la forma del ave. En otro rincón, Júpiter, por su parte, asume la forma de una nube o lluvia de oro para fecundar a su objetivo femenino sin oposición, como admite un panel explicativo: "Sus amores rara vez son tiernos; más a menudo, coercitivos y unilaterales".
Los artistas modernos, principalmente mujeres, ofrecen otra perspectiva: el bronce de Júpiter como toro, de 2009, de la escultora sudafricana Nandipha Mntambo, se funde en una poderosa forma femenina. La historia de Aracne, quien retó a la diosa Minerva a un concurso de tejido y finalmente se transformó en araña, se convierte en una enorme estatua de araña de bronce (recordemos esa 'Mamá' que custodia la ría de Bilbao frente al Guggenheim) creada por Louise Bourgeois.
Pasiones, tristezas, miedos...
Para el director general del Rijksmuseum, Taco Dibbits, los 200 mitos y leyendas de este antiguo poema épico aún reflejan la incertidumbre que todavía hoy recorre el mundo: "'Las metamorfosis' han inspirado a artistas durante más de 2.000 años y el tema es muy relevante hoy en día, cuando todo está cambiando. Las cosas se transforman en otras formas. Las personas se transforman en otras personas. Se trata de la fuerza de la naturaleza y de explicar nuestras pasiones, nuestras tristezas, nuestros miedos. Eso es lo que lo hace tan profundamente humano".
Dibbits afirma que la exposición trata sobre la esperanza. "Da forma a nuestros miedos, a la violencia que a menudo conlleva el cambio, pero también a su dulzura. Todo sufre una metamorfosis, pero el alma permanece. Esa es la esperanza: no hemos perdido nuestras almas".
También se incluye en el recorrido un préstamo excepcional del Louvre: la talla del siglo XVII de Hermafrodito durmiente, obra de Gian Lorenzo Bernini, que coloca una antigua escultura romana de un hermafrodita con órganos sexuales masculinos y femeninos sobre un colchón de mármol de aspecto realista, se inspiró en la historia de Ovidio sobre la fusión de los cuerpos de una pareja en unión sexual.
El caos y la creación se presenta "Nacimiento", de la artista cubanoamericana Ana Mendieta, donde un cuerpo femenino hecho de tierra y agua se describe como una gran "forma similar a una vulva que contiene ceniza humeante".
Fantasías que no están bien
El historiador del arte Frits Scholten afirma que existe "cierta incomodidad moderna con la sexualización de la violación" en algunas de las historias de Ovidio y el arte que inspiraron. "Todas estas primeras historias de Ovidio fueron reinterpretadas por cada generación, y la nuestra las ve de forma diferente. Abordamos el hecho de que a menudo no es muy amigable para las mujeres. Al mismo tiempo, decimos que hay que tener una visión matizada: estas eran escenas de fantasía, de antiguos cuentos de hadas, y a menudo eran simbólicas. No digo que estén bien, pero existen, forman parte de nuestra cultura y de nuestra historia".
Scholten señala así a una copia de una pintura de Leda y el cisne, creada en su día por el maestro renacentista italiano Miguel Ángel: "Es una pieza de dormitorio. Puedes estar casi seguro de que colgaba sobre una cama en un palacio italiano. El original de Miguel Ángel llegó a Francia y fue destruido por la reina francesa; no le gustó. Así que se trata de poder".
