China intensifica tensiones con un país de América Latina y advierte que pagará un precio muy alto por anular contrato comercial
El gobierno de China emitió una severa advertencia a un país de América Latina tras la anulación de un contrato portuario estratégico para la firma CK Hutchison Holdings. La Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao calificó como "absurda" la sentencia del Tribunal Supremo de esa nación centroamericana sobre el control de infraestructuras en un canal tan importante.
La decisión judicial de la Corte Suprema nacional escala las tensiones en la competencia global por rutas comerciales clave. Según las autoridades chinas, el país caribeño enfrentará un "alto precio" político y económico si mantiene esta postura. El conflicto resalta las fricciones diplomáticas actuales, especialmente ante las preocupaciones previas de Estados Unidos sobre la presencia de empresas chinas en áreas críticas para la seguridad regional.
¿Cuál es el país de América Latina que fue amenazado por China tras anular contratos comerciales?
Se trata de Panamá, cuya Corte Suprema, en un fallo histórico a finales de enero de 2026, anuló la concesión de los puertos de Balboa y Cristóbal a la empresa Hong Kong China Ports. El tribunal declaró inconstitucional el contrato con esta filial del conglomerado CK Hutchison Holdings bajo un clima de tensiones geopolíticas. Esta resolución responde a la creciente presión de Estados Unidos para disminuir la hegemonía económica china en América Latina y el control sobre el Canal de Panamá.
La sentencia judicial marca un hito en la limitación de la influencia china dentro de la región y genera inquietud en el comercio internacional. Por su parte, el Gobierno panameño defiende su derecho soberano y la independencia de su sistema judicial ante las críticas externas.
¿En qué consistía el contrato y por qué se rompió?
El contrato de 1997 entre el Gobierno caribeño y Panama Ports Company (PPC), filial de CK Hutchison, otorgó a la firma china la operación de los puertos de Balboa y Cristóbal. Estos terminales ocupan posiciones estratégicas en los extremos del Canal de Panamá, fundamentales para el comercio mundial. Tras dos décadas de vigencia, la Corte Suprema nacional revisó el pacto ante sospechas de irregularidades que beneficiaban de forma desproporcionada a la empresa privada frente a los intereses nacionales.
La declaración de inconstitucionalidad respondió a la falta de equidad y transparencia en los términos de la concesión, los cuales no aseguraban beneficios adecuados para el Estado. La sentencia refleja una protección del interés público y de las leyes nacionales, aunque analistas sugieren que el fallo también guarda relación con las tensiones geopolíticas por la influencia de Beijing en infraestructuras clave.
¿Una buena noticia para EE.UU.?
La anulación de este contrato podría representar un triunfo estratégico para EE.UU., ya que limita el poder de China sobre el Canal de Panamá. Durante el año 2025, el presidente Donald Trump manifestó su inquietud ante el dominio chino sobre infraestructuras críticas que conectan el océano Atlántico y el Pacífico. Esta resolución de Panamá funciona como un obstáculo frente a la expansión de los intereses chinos en una región alineada históricamente con las rutas comerciales estadounidenses.
Por otro lado, la medida conlleva riesgos económicos y diplomáticos ante el posible aislamiento de la nación centroamericana frente a un socio comercial relevante como China. Aunque el movimiento fortalece la influencia de EE.UU. en América Latina, el gobierno panameño enfrenta ahora un reto complejo para su estabilidad financiera.
